Auditoría

Cumbre de los profesionales en el primer congreso de auditoría del sector público

La auditoría en España está regida por una ley, que es de obligado cumplimiento para todos los que la practican en relación a los estados financieros de las empresas y su ejercicio está supervisado por el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, que emite normas técnicas que garantizan un ejercicio adecuado y en condiciones homogéneas.

Sin embargo, los expertos del sector recuerdan que la auditoría practicada en el sector público no está suficientemente regulada y, además, carece de la homogeneización deseable en lo que se refiere a los procedimientos técnicos.

Asimismo, los auditores destacan que la realización de estos controles de las cuentas no incluyen su práctica obligatoria periódica a los entes públicos, realizándose por tanto éstas sobre los entes u organismos públicos cuando así lo deciden voluntariamente los responsables de la gestión o los órganos de control interno o externo, una circunstancia que es especialmente significativa en el ámbito local.

Con el objetivo de dar un impulso al ejercicio de la Auditoría, los próximos días 21, 22 y 23 de abril se celebrará en Toledo el I Congreso Nacional sobre Auditoría en el Sector Público, organizado por el Registro de Economistas Auditores (REA), ATD Auditores Sector Público, y la Sindicatura de Cuentas de Castilla-La Mancha, y con la colaboración de Cinco Días.

Este congreso nace con vocación de convertirse en foro de encuentro y reflexión de entidades y profesionales relacionados con el mundo de la auditoría, tanto si son funcionarios, como si pertenecen a la empresa privada.

Los auditores acuden a este evento con el propósito de promover que el futuro Gobierno acometa una reforma de toda la normativa contable que afecta a la realización de auditorías de las cuentas públicas.

Y en opinión de los expertos tres deben ser las claves en torno a las cuales debe girar la reforma que plantean: transparencia en las cuentas públicas, en respuesta a las nuevas demandas de la sociedad; homogeneización de las diferentes normas contables que existen en cada administración; y formación de los profesionales de la auditoría para que en cada momento conozcan de forma adecuada los criterios a aplicar.