Negociación

Un laudo pone fin a la huelga de un mes en Acerinox

Los 2.000 trabajadores de la planta de Acerinox en Cádiz volverán hoy al trabajo tras 29 días de huelga gracias a un laudo arbitral aceptado por plantilla y empresa. La propuesta arbitral será el punto de partida de una negociación que deberá desembocar en la firma del convenio. El laudo, que los sindicatos esperan mejorar, recoge entre otros puntos reducción de jornada para más de la mitad de la plantilla, una cuarta paga vinculada a los beneficios en un 50% y un plus de tres euros diarios que serán seis en 2005.

Casi un mes ha permanecido paralizada y en medio de las barricadas la factoría de Acerinox en Los Barrios, en el gaditano Campo de Gibraltar. La actividad se reanudará a las seis de la mañana de hoy martes tras aceptar ambas partes un laudo arbitral apadrinado por el alcalde de la localidad, Alonso Rojas.

José Manuel Rodríguez Saucedo, secretario general de UGT Metal en la comarca, se mostraba ayer satisfecho con el texto, aunque advertía que la plantilla aspira a mejorar el acuerdo final durante la negociación que emprenderán ahora comité y empresa en busca de la firma del convenio, para lo que se deberá fijar un calendario de encuentros. De entrada, la propuesta arbitral ha sido aceptada en asamblea por 1.048 trabajadores, frente a otros 382 que han votado en contra. El texto fija cuatro años de vigencia del convenio y un incremento salarial del IPC más 0,5% dos ejercicios y durante otros dos años una subida del IPC real.

En cuanto a la reducción de jornada que pedían los trabajadores, se establece para más de la mitad de ellos una rebaja a 32 horas semanales desde este mismo año. Para el resto, la reducción será progresiva a partir de 2005 hasta alcanzar el nivel de las 32 horas al final del convenio. También se incluye la exigencia de una prima única de producción que deberá concretarse en la negociación, así como un plan de prejubilaciones para los empleados de 60 años.

ACERINOX 9,74 0,56%

Puntos más conflictivos

Sobre los dos puntos más conflictivos, el laudo propone como alternativa en el caso del plus de seis euros diarios que exigían los sindicatos un incentivo de tres euros para el presente ejercicio que se convertirían en seis diarios a partir de 2005. Con respecto a la polémica cuarta paga extra del año, un punto en el que la plantilla reclamaba un salario íntegro y la empresa ofertaba una paga vinculada sólo a los beneficios, el laudo opta por la vía salomónica y sugiere que sea la mitad de esta paga la que se referencie a las ganancias de la empresa.

Durante los 29 días que ha durado la huelga, la planta gaditana de Acerinox ha vivido sucesivas jornadas de tensión y constantes barricadas a las puerta de la fábrica, en donde los trabajadores trataron de impedir la entrada de los directivos. La jornada de mayor conflicto se dio el pasado 16 de febrero, cuando se produjo una carga policial denunciada por los sindicatos por su dureza y que arrojó un balance de varios operarios contusionados.

La fábrica de Acerinox en el Campo de Gibraltar está considerada una de las más competitivas del grupo con una producción de 800.000 toneladas al año de laminados de acero en frío y en torno a un millón de toneladas en productos de acería. El grupo facturó el pasado año 2.913 millones de euros.

La plantilla espera poder retener las inversiones

Los trabajadores gaditanos de la tercera siderúrgica mundial esperan que las aguas vuelvan a su cauce y la empresa deje en papel mojado su anunciada intención de cancelar las inversiones previstas en el Campo de Gibraltar a causa de la huelga. Así lo cree el líder local de UGT José Manuel Rodríguez Saucedo. A su juicio, esta amenaza hay que entenderla sólo como presión ante los paros y no es indicativa de las intenciones últimas de la empresa, ya que la planta de Los Barrios es una de las más competitivas del grupo. Cuando se cumplían once días de huelga, Acerinox

anunció a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que cancelaba la inversión de entre 35 y 40 millones de euros prevista para la fábrica, un montante que podría ser desviado a otra planta de EE UU. La propia empresa matizó que podría reconsiderar su postura si los trabajadores cancelaban el paro, lo que llevó a los trabajadores a tildar el anuncio de 'jugada estratégica'.