Medio ambiente

La UE quiere fijar objetivos periódicos en la aplicación del Protocolo de Kioto

Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea abordan mañana en Bruselas la espinosa aplicación del Protocolo de Kioto. Algunas delegaciones, entre ellas la española, defenderán la necesidad de revisar los compromisos adquiridos hace más de un lustro (el principal para la UE, reducir un 8% antes de 2012 su nivel de emisiones contaminantes en relación con el alcanzado en 1990). Pero otros países, según el borrador del documento que cerrarán mañana los ministros, quieren incluso que 'se estudie el establecimiento de objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a medio y largo plazo'.

La patronal europea, Unice, alertó el viernes sobre unos objetivos intermedios que considera 'prematuros a la vista de que es posible que el Protocolo de Kioto no entre en vigor'. España defiende que la palabra 'objetivo' se cambie por la más vaga de 'estrategia'.

Como telón de fondo de este debate, la reticencia de Moscú a ratificar el Protocolo. La ausencia de Rusia, junto a la y a la conocida de EE UU, amenaza la aplicación de Kioto. La delegación española, entre otras, insistirá en la necesidad de evaluar el impacto del Protocolo en la competitividad de las empresas europeas si las grandes potencias se desmarcan del acuerdo.

Otras delegaciones, sin embargo, se aferran a la vigencia de un protocolo que la UE y cada uno de los 15 miembros ratificaron el 31 de mayo de 2002. Y lo hicieron, paradójicamente, bajo presidencia española, con Jaume Matas como ministro de Medio Ambiente.

Aquella unidad se ha trocado hoy en discrepancias como revelan las dificultades en pactar el documento que los ministros de Medio Ambiente remitirán a la cumbre europea del mes de marzo. Italia figura entre los países más puntillosos y partidarios de relativizar cualquier referencia en el documento a los compromisos de Kioto. El gobierno español, que está ultimando el plan nacional de reparto de derechos de emisiones entre las empresas españolas, también quiere incluir alguna apostilla pidiendo que se tenga en cuenta 'la complejidad de la aplicación' de Kioto

La CE también se encuentra profundamente dividida entre la defensa a ultranza del Protocolo por parte de la comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallström, y la actitud revisionista de la titular de Energía, Loyola de Palacio.

El presidente de la CE, Romano Prodi, ha tenido ya que intervenir dos veces para reafirmar el compromiso de la UE con el Protocolo. 'El crecimiento económico y las políticas para combatir el cambio climático son compatibles', insiste Prodi.