La UE se resiste a suavizar los objetivos del Protocolo de Kioto
El Protocolo de Kioto resistió ayer la primera embestida seria contra su aplicación en la Unión Europea. El Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la UE, reunido en Bruselas, ratificó el compromiso comunitario con la reducción de emisiones prevista en el convenio internacional. Italia y, en menor grado, España fracasaron en su intento de resaltar los costes que supone el protocolo para la competitividad europea y de condicionar su aplicación a la ratificación por parte de Rusia.
La comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallström, preservó ayer intacto el compromiso de la Unión Europea con el Protocolo de Kioto. 'La UE ratifica su determinación a cumplir los compromisos de Kioto', sentenció el presidente de turno del Consejo, Martin Cullen, ministro irlandés de Medio Ambiente, tras una larga discusión con sus homólogos.
El representante italiano encabezó la algarada contra la racionalidad de un protocolo que, según las voces críticas, amenaza la competitividad de las empresas europeas. Su argumento gana peso por la incertidumbre que rodea a la ratificación del Protocolo por parte de Rusia, cuya firma es necesaria para que el acuerdo entre en vigor. La UE, sin embargo, ya ha incorporado los objetivos de reducción de emisiones a su ordenamiento jurídico interno. Y, a partir de 2005, firme o no Moscú, algunas empresas europeas pueden comenzar a pagar, literalmente, por su contaminación.
España mantuvo ayer una postura 'prudente' en el debate, según la definen fuentes oficiales de su delegación, 'porque sabe las pocas probabilidades que hay de que la UE cambie de postura de este terreno'. Pero el bando 'revisionista' cuenta con el apoyo de la comisaria de Energía, Loyola de Palacio, auténtico caballo de Troya en una Comisión Europea que intenta permanecer unida en el compromiso con Kioto. La patronal europea, Unice, también llegó en ayuda con una petición expresa para que se contemplen alternativas a la política actual de la UE contra el cambio climático en caso de que el protocolo no entre finalmente en vigor.
Londres quiere que se empiecen a fijar objetivos más allá de Kioto
Pero los partidarios de que la UE encabece a nivel mundial la lucha contra el cambio climático cerraron filas en torno al Reino Unido. Londres quiere incluso que se empiecen a fijar objetivos de reducción más allá de los previstos en Kioto para el período 2008-2012. La postura británica se impuso, para satisfacción de Wallström. 'Ha sido una excelente ocasión para enviar una señal clara de nuestro compromiso', subrayó la comisaria.
Pero esta primera victoria contra las voces que arrecian a favor de diluir los objetivos de reducción de emisiones parece sólo un breve respiro. La batalla continuará al menos hasta la cumbre de la Unión Europea de finales de este mes de marzo.
En la cumbre anterior, España ya logró meter una cuña que recalcase la necesidad de buscar los métodos más baratos posibles para cumplir con Kioto. Ayer, el Consejo recordó expresamente por escrito esta petición.
'De Palacio no entiende bien el acuerdo', dice Wallström
La comisaria de Medio Ambiente, Margot Wallström, descartó ayer la propuesta de Loyola de Palacio, titular de Energía, de que la UE lance un ultimátum a Rusia sobre la ratificación del Protocolo de Kioto. 'Quizá no hemos informado bien a Loyola de Palacio sobre el contenido del Protocolo', ironizó Wallström al término del consejo de Ministros de Medio Ambiente celebrado en Bruselas. 'No se puede hacer eso, porque es un convenio internacional y no se puede cambiar para un país en concreto'.Wallström confía en que Moscú ratifique el Protocolo tras las elecciones presidenciales del próximo 14 de marzo. Expertos más escépticos opinan que 'Rusia seguirá jugando con la UE y EE UU contraria al protocolo hasta el último momento en 2007'.