EDITORIAL

Intervención del BCE

Tras defender reiteradamente la bonanza de un euro fuerte, los responsables del Banco Central Europeo (BCE) han cambiado el paso conforme la divisa se acercaba rápidamente a 1,30 dólares. El jueves, Jean-Claude Trichet todavía hablaba de que la reactivación económica internacional ayudaría a compensar los posibles efectos adversos de un euro reforzado. El martes calificó de 'brutal' el reajuste del tipo de cambio euro/dólar. Ayer fue Christian Noyer, miembro del consejo de gobernadores del BCE, quien lanzó una velada amenaza de intervención en el mercado. Una campaña orquestada de declaraciones que ha funcionado como intervención verbal del mercado de divisas (el euro ha frenado su escalada y cotiza en torno a 1,26 dólares), con ayuda de un dato de déficit en EE UU que resultó inferior a lo previsto. Sin embargo, no está claro por cuánto tiempo podrá frenar el BCE la apreciación de la moneda, en un momento en el que los inversores privados mueven en un solo día 1,2 billones de dólares, casi la mitad de las reservas totales de los bancos centrales, y, sobre todo, en el que EE UU se muestra bastante cómodo con la debilidad del dólar.