Contrato

El Pastor prescinde de la agencia de calificación crediticia Fitch

El Banco Pastor y la agencia de calificaciones de crédito internacional Fitch anunciaron ayer en sendos comunicados el fin del contrato que les unía.

En una decisión que sorprendió a los mercados y al sector financiero, el banco gallego prescindió de los servicios que Fitch y anunció que sólo seguirá conservando los de Standard & Poor's y de Moody's, los otros dos gigantes de las calificadoras.

La medida del Pastor ha sido tomada en 'el marco de su plan estratégico a tres años y en la continua búsqueda de la eficiencia que preside las actuaciones de la entidad', según se explica en el comunicado distribuido por el banco. Por su parte, la central londinense de Fitch distribuyó una explicación oficial, fechada el 24 de diciembre, en la que señalan que la agencia retira a partir de esa fecha sus calificaciones del Pastor.

El banco continuará utilizando los servicios de Standard and Poor's y Moody's

Y aclara que la medida ha sido tomada 'a petición del banco'. De tal manera que 'Fitch no suministrará más servicios analíticos o coberturas' sobre el Banco Pastor. En el momento de la finalización del contrato, la calificación de la entidad era A en el largo plazo, F-1 en el corto y 'estable' en la calificación de largo plazo, informó Fitch en el mismo comunicado.

'La medida no tiene mayor relevancia. Se encuadra en el plan estratégico para los próximos tres años diseñado por nuestra entidad y que tiene dos pilares: mejora de la productividad y ahorro de costes para alcanzar una mayor eficiencia', explicó a este periódico una fuente del Pastor.

Es por esta razón que la entidad prescinde de los servicios de Moody's, ya que de esa manera reduce el coste anual del contrato que mantenía con la agencia, así como también los gastos que le demandaban las calificaciones de sus emisiones, agregó la fuente. A su juicio, no son necesarias tres agencias para calificar al banco, ya que con la labor de S&P y Moody's ya es suficiente.

Estas dos últimas subieron recientemente de 'estable' a 'positiva' la perspectiva de las calificaciones otorgadas al Pastor en previsión de la obtención de buenos resultados con el plan estratégico elaborado para los próximos tres años.

'No hay más que esto y la única novedad es que hasta ahora teníamos tres agencias calificadoras y ahora tenemos sólo dos', señalan desde el banco. A pesar de las insistentes consultas realizadas para conocer la cifra que se ahorra el Pastor con esta rescisión de contrato, las fuentes mencionada prefieren 'no entrar en ese terreno'.

Los bancos y el papel de las calificadoras

La primera pregunta que se plantearon ayer los pocos directivos y analistas financieros que se encontraban en Madrid para estas fechas fue la razón y los efectos de la decisión del Pastor. Aclarada rápidamente la motivación del banco al rescindir su contrato con Fitch, queda sin respuesta inmediata la segunda cuestión.

Los grandes bancos como BBVA, SCH o Popular cuentan con los servicios de las tres grandes calificadoras crediticias, al igual que lo hacen otras entidades medianas e incluso pequeñas.

Lo mismo ocurre en el resto de los países europeos e incluso en los principales mercados emergentes.

Desde este punto de vista, la medida del Pastor llama la atención por su audacia, ya que el papel de las agencias se considera fundamental en todo el mundo. Sus informes y calificaciones pueden ayudar a entidades y mercados a evitar situaciones de crisis. Pero su voz también puede servir, y ha servido de hecho, como un elemento que precipite o acelere cuadros de crisis potenciales. La gran pregunta, que todavía nadie responde, es si prescindir de Fitch implicará algún cambio para el Banco Pastor.