Crisis aérea

Fomento desbloquea el conflicto de AENA y los controladores

El secretario de Estado del Ministerio de Fomento, Benigno Blanco, alcanzó ayer un compromiso con el colectivo de controladores, representados por su sindicato USCA, para desbloquear el conflicto que éstos tienen con AENA. El administrador de los aeropuertos prorrogará hasta febrero los pactos vigentes sobre horas extraordinarias y los controladores intentarán articular una programación para la primera semana del año que comienza para intentar evitar el caos aeroportuario durante el retorno de las fiestas navideñas.

El pacto se consiguió en una reunión mantenida ayer por la mañana en el Ministerio de Fomento y en la que sólo estuvieron presentes el secretario de Estado y la dirección del USCA. Posteriormente, Benigno Blanco transmitió las conclusiones del encuentro a José Eladio Seco, presidente de AENA.

El consenso alcanzado se resume en que USCA y AENA se dan dos meses más de plazo para seguir negociando la futura jornada laboral de los 2.000 controladores. Durante este tiempo se prorroga el pacto de prolongación de jornada que está vigente desde 2001 hasta el 31 de diciembre de 2003 y que ha permitido mantener la paz aérea durante todo este tiempo. La prórroga se hará en idénticas condiciones a las que están hoy en vigor.

El USCA y la dirección de AENA se han comprometido a mantener reuniones el lunes y martes de la semana que viene con dos puntos en el orden del día. El primero, intentar recomponer una programación de urgencia para el trabajo de control, con el fin de evitar que la falta de personal degenere en una situación de caos durante la primera semana del año próximo.

El segundo punto tratará de desarrollar las bases para un nuevo pacto de prolongación de jornada que estará en vigor durante los próximos dos o tres años.

Juan Gil, presidente de USCA, reclamó de la dirección de AENA 'mayor voluntad negociadora', porque en caso de que no se logre un acuerdo, habrá 'caos aéreo', que no es otra cosa, precisó, que dejar de hacer suplencias y de prolongar las jornadas; 'en ningún caso nos hemos referido a una huelga', dijo.

Juan Gil afirmó que los controladores lamentan la situación pero que no son quienes generan el problema, sino quienes lo 'padecen', al 'sufrir' la escasez de la plantilla.