EDITORIAL

Más calidad en el móvil

Los 37 millones de usuarios españoles de la telefonía móvil saben, sin que nadie haya querido reconocerlo oficialmente, que la calidad del servicio se viene deteriorando de manera evidente desde hace años. Cuando va a cumplirse el décimo aniversario del lanzamiento de la segunda generación celular GSM, es cada vez más habitual que para mantener una conversación en el interior de un edificio sin que se entrecorte la voz haya que buscar desesperadamente el auxilio de una ventana.

El Ministerio de Ciencia y Tecnología ya había advertido el año pasado esta evolución negativa de la calidad del móvil y en diciembre de 2002 firmó un pacto con los operadores para atajar la caída. Durante el ejercicio que termina ni Gobierno ni operadores han sido consecuentes con las buenas intenciones anunciadas. Ayer se firmó una segunda edición del acuerdo. Es exigible que a la segunda vaya la vencida.