Crisis

Caja España cierra la crisis con un frágil consenso

La intervención de la Junta de Castilla y León fue determinante. En una ronda contrarreloj, después de encuentros informales, los 17 consejeros de Caja España eligieron el lunes por unanimidad al leonés José Ignacio Lagartos, ex director financiero del Instituto de Crédito Oficial (ICO), a propuesta de la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, según fuentes cercanas al consejo.

El consejo decidió esta opción ante la imposibilidad de acercar posturas esencialmente sobre dos candidatos. Por un lado, Luis Carrera, director en Caixanova y apoyado por el PP, parte del PSOE (salvo los tres socialistas leoneses), Csica y el presidente, Juan Manuel Nieto Nafría; y por otro, Francisco Javier Ajenjo, director técnico en la caja castellano-leonesa (como quería Unión del Pueblo Leonés, UGT y un independiente ligado a UPL).

Uno de los obstáculos para que este último bloque aceptara a Carrera fue asumir un contrato blindado después de la polémica salida del anterior director, Evaristo del Canto, que se fue con una indemnización de unos 1,4 millones para pasar a trabajar en la competencia (La Caixa). Al final se ha impuesto una solución de transición y se aúpa a Ajenjo como director adjunto, que reforzará el papel ejecutivo de Lagartos, del que algunas fuentes destacan sus 'cualidades personales, pero con un conocimiento de la caja más bajo de lo deseable'.

El equilibrio de fuerzas que se ha plasmado últimamente en el consejo aleja la posibilidad de lograr decisiones importantes por mayoría cualificada. Y aún tiene que pronunciarse sobre si la polémica salida del anterior director fue o no legal. Esta crisis ha pasado factura a Nafría, que ha visto cuestionadas sus funciones.

Lagartos, que se enteró ayer tarde de su elección, es el quinto director general de la caja en 10 años. Del Canto y el anterior, Ángel Montero, la dejaron por supuestas discrepancias con los presidentes (el antecesor de Nieto fue Marcial Manzano). Mientras Antonio Huertes y José Manuel Cordero fueron cesados por Ángel Villalba, ex presidente de la caja y hoy líder del PSOE en Castilla y León.

Las inversiones de las cajas castellano-leonesas, en el aire

Tras el fracaso de la sociedad de inversiones que encabezan Caja España y Caja Duero al frente de la participación en Ebro Puleva, las entidades castellano-leonesas buscan un nuevo mecanismo de cooperación e inversión.

Ahora está sobre la mesa la inversión hasta del 2% en Iberdrola, en la que la eléctrica está muy interesada. Aunque las cajas confirman el interés, al menos dos de las seis regionales plantean dudas a la aprobación de la inversión. Se decidirá en enero. Al igual que su propuesta a la Junta de una nueva fórmula de cooperación.