Normas

Unespa advierte que las normas de solvencia encarecerán las primas

Las futuras reglas denominadas Solvencia II por las que cada entidad podrá calcular su nivel de recursos propios mínimo para operar sin riesgo de quiebra pueden convertirse en un quebradero de cabeza para algunas entidades: las que se vean obligadas a incrementar capital para cumplir con las exigencias. No obstante, el nuevo sistema, que entrará en vigor en torno a 2008, no supondrá necesariamente que las aseguradoras tengan que aumentar capital y reservas sino que en muchos casos significará, incluso, un ahorro en esta partida, como quiso remarcar ayer Pilar González de Frutos, presidenta de la patronal Unespa.

Sin embargo, las nuevas normas van a incrementar los costes, sobre todo de tecnología, para poner en marcha un sistema de control de riesgo adecuado. Y este esfuerzo 'puede tener incidencia en el precio de los seguros', expone la patronal en su informe de análisis sobre Solvencia II.

La presidenta de Unespa dejó claro ayer que tendrá impacto en los casos de aseguradoras que tengan que aumentar sus recursos propios a raíz de las nuevas reglas. Estas entidades optarán por subir los precios para amortiguar el alto coste de contar con un nivel mínimo de solvencia.

El nuevo sistema no obligará necesariamente a aumentar capital, insiste la patronal

En cualquier caso, las aseguradoras españolas cuentan con un margen de solvencia muy por encima del exigido en la mayoría de los datos, como prueban los datos de la Dirección General de Seguros. Y no han tenido que pasar la crisis bursátil de las alemanas o las francesas.

Pese a todo, Unespa no desea un aumento general del nivel exigible en recursos (el mínimo para poder operar) y reclama que se equipare al actual fondo de garantía (que ahora supone en torno a la tercera parte del margen de solvencia) porque 'no parece que existan razones para que, al menos en el mercado español, se apueste por un nivel más elevado'.

El flanco más débil en cuanto al impacto de los costes de Solvencia II lo formarían las entidades pequeñas y medianas que no tienen tan fácil aplicar economías de escala como las grandes compañías, como sugiere Unespa en su informe.

Incertidumbres perjudiciales

La patronal critica las 'incertidumbres' que abre la directiva y la falta de consultas con el sector. En este sentido, pide regular al máximo el papel del supervisor para evitar que actúe con 'discrecionalidad', pese a que el espíritu de Solvencia II es darle más manga ancha precisamente para que pueda detectar antes riesgos de quiebra. También expresa las dudas sobre la tramitación por la vía rápida de esta norma como quiere la Comisión Europea (aplicando el procedimiento Lamfalussy). 'No debe pagarse el tributo de la inseguridad jurídica', advirtió ayer González de Frutos, quien cree necesario acompasar la aplicación de las nuevas normas de contabilidad internacionales con Solvencia II.

Cambiar el sistema de control de riesgos para adaptarlo a cada entidad según tres pilares (requisitos mínimos de capital, mejora de la supervisión y mayor transparencia), en la línea de Basilea II para la banca -aunque 'no de forma mimética'- será en general positivo, según Unespa.

El frente contable. El caos de las nuevas reglas en el contrato

Las nuevas normas contables internacionales, las NIC, que afectarán a todas las empresas desde 2006, es otro de los frentes abiertos para el sector de seguros. Tal como está esbozado el borrador del comité que elabora las NIC, la contabilidad de los contratos de las pólizas será distinta según el tipo de producto, con una aplicación diferente para los seguros de ahorro a largo plazo. El sector teme un caos contable.

La volatilidad que introducirá valorar los activos y pasivos a precio razonable (fair value) y que perjudicará las cuentas es otro elemento negativo para el que exigen una solución.