Coyuntura futura

La OCDE confirma la recuperación en los países más desarrollados

Desde la primavera, el escenario geopolítico ha despejado sus incertidumbres, permitiendo una estabilización del precio del petróleo y un refortalecimiento de la confianza de empresarios y consumidores. Esta situación ha propiciado que las economías más desarrolladas hayan dado muestras cada vez más sólidas de recuperación, sobre todo en Estados Unidos y más sorprendentemente en Japón, gracias a la inversión y a las importaciones. Todo ello viene a confirmar, según la OCDE, que la recuperación es 'ya palpable' en este momento.

Así opina la OCDE, que ha elevado la previsión de crecimiento de los 30 países que conforman este organismo del 1,9% al 2% en 2003, y prevé que la actividad se acelere y alcance crecimiento del 3% en 2004 y del 3,1% en 2005.

La recuperación de EE UU ha tenido un papel principal en esta recuperación de los países desarrollados, según el informe, que destaca el hecho de que 'la inversión esté tomando el testigo del consumo' en la economía estadounidense. Pero, fundamentalmente, la OCDE cree que la principal economía del mundo se beneficiará de ganancias de productividad y de un potencial de fuerte crecimiento para los próximos años.

Para Estados Unidos, la OCDE prevé un crecimiento de la economía del 2,9% este año y una aceleración hasta el 4,2% en 2004 y un 3,8% en 2005. Las previsiones de este organismo internacional apuntan a un afianzamiento de esta recuperación en 2004 y 2005. 'El escenario más probable para los próximos dos años', dice el informe, 'es el de un crecimiento sostenido en EE UU y una progresiva recuperación en la Unión Europea y Japón, en un contexto de bajas presiones inflacionistas y con una progresiva reducción del desempleo'. Este escenario podría verse apuntalado por un periodo prolongado de bajos tipos de interés, según la OCDE.

La recesión del primer semestre en la zona euro, provocada por una demanda interior 'anémica', y la apreciación del euro frente al dólar que pesó sobre sus exportaciones han quedado atrás, según la OCDE, y este año terminará con un avance del 0,5% (la mitad de lo previsto hace seis meses). El tirón del comercio mundial disparará el crecimiento de la zona euro al 1,8% en 2004 y al 2,5% en 2005.

Las cifras

2% Es la previsión para el crecimiento en 2003 de las economías de los 30 países más desarrollados.

3% Los déficit públicos de Alemania, Francia e Italia superarán este porcentaje en 2005 .

1,4% Tasa de inflación para los países de la OCDE en 2004.

España acelerará su actividad en 2004

La economía española, que gracias al consumo interno impulsado por el sector inmobiliario ha resistido a la ralentización internacional y las tendencias recesivas en la zona euro, tendrá este año un crecimiento del 2,3%, que se acelerará al 2,9% en 2004 y al 3,1% en 2005, según la OCDE.

La demanda interna, que ha progresado a un ritmo anual superior al 3% en los últimos 18 meses, ha sido la que ha marcado la principal diferencia respecto a la mayor parte de los otros países europeos, destaca la OCDE en su último informe de Perspectivas, divulgado ayer. Sin embargo, el documento también contiene algunas incertidumbres. En particular en lo que concierne a la evolución de la recuperación económica de la Unión Europea y a una posible mayor apreciación del euro, que tendrían una influencia negativa sobre el saldo exterior.

La OCDE subraya que, dada la 'fuerte alza' de los precios del sector inmobiliario en los últimos años, una corrección 'repentina y marcada' de esta tendencia, que consideran 'improbable', constituiría un 'riesgo y tendría un efecto riqueza negativo sobre los gastos de consumo'. Por el contrario, el estudio de este organismo añade que 'si la actividad en la construcción no se modera, el crecimiento sería más sostenido de lo previsto'.

En cuanto a la evolución del empleo, el estudio recuerda que el crecimiento económico ha permitido incrementar en más del 1,5% el empleo durante la primera mitad del año, aunque el nivel de paro se mantendrá este ejercicio en una media del 11,4%, al igual que lo ocurrido en 2002, por el incremento continuado de la población activa ante la llegada de inmigrantes y el alza de la tasa de actividad femenina. La OCDE confía, no obstante, que la mayor progresión del PIB permita una disminución del paro al 11% de media en 2004 y al 10,6% en 2005.

En cuanto a la reforma fiscal de este año, asegura que sólo tendrá una incidencia marginal sobre los ingresos de 2004.

Varias incógnitas de futuro

Riesgos

¦bull; El optimismo de la OCDE respecto a la recuperación de la economía mundial no está exento de riesgos. En Europa, según su opinión, persisten los problemas en el sector privado y la inversión sigue sin despegar. Además, alertan sobre la persistencia de desequilibrios en las cuentas públicas de algunos países en los inicios de la recuperación, lo que podría también complicar las previsiones de futuro hechas por este organismo.

¦bull; El endeudamiento de las familias, sobre todo el atribuible a la adquisición de vivienda, es excesivamente alto en países cómo Estados Unidos, Reino Unido y Australia. Esto puede provocar graves riesgos de pérdida de riqueza si se produce una fuerte y abrupta subida de los tipos de interés.

¦bull; La combinación de fuertes déficit público y exterior en Estados Unidos podría ser una fuente de inestabilidad en los tipos de cambio, debido a la naturaleza cortoplacista de la mayoría del capital internacional en circulación.

El dólar

¦bull; El economista jefe de la OCDE, Jean Philippe Cotis, aseguró ayer que el dólar debería debilitarse aún más para ayudar a equilibrar las cuentas públicas estadounidenses. No obstante, precisó que este debilitamiento debería producirse de manera ordenada para minimizar los daños que pudiera producir a la economía mundial. 'Nosotros no pronosticamos los tipos de cambio, sólo quiero decir que dada la configuración de las cuentas públicas estadounidenses podría ser necesaria una depreciación del dólar en el largo plazo', dijo Cotis.

Malas prácticas

¦bull; Los riesgos de la recuperación apuntados por la OCDE están íntimamente relacionados, según este organismo, con errores de políticas económicas practicadas en un pasado. Se refiere en concreto a políticas económicas aplicadas en momentos de bonanza económica, 'aprovechando los buenos tiempos' a los que han seguido otras épocas de varios años de desaceleración económica, que han generado fuertes déficit públicos.

¦bull; Ante estas incertidumbres, la política monetaria 'puede y debe mantenerse conciliadora' hasta que se afiance la recuperación, lo que implica mantener bajos los tipos de interés', recomienda la OCDE. Los Gobiernos deben 'diseñar ahora medidas de saneamiento presupuestario realistas para poner en marcha cuando la recuperación se consolide'.