Informe

España crecerá un 2,9% en 2004 según la OCDE, una décima menos de lo calculado por el Gobierno

El crecimiento de la economía española se intensificará en los próximos dos años hasta alcanzar una tasa del 3,1% en 2005 al beneficiarse de la recuperación internacional, según las previsiones que ha publicado hoy la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en el informe semestral sobre la coyuntura económica mundial.

Además, calcula de cerrará 2003 con un crecimiento del 2,3% y que conseguirá un 2,9% el próximo año. Aunque la primera de estas dos cifras coincide con la previsión oficial, la OCDE rebaja una décima el cálculo del Gobierno. Con ello, todos los grandes organismos económicos internacionales (ODCE, FMI y UE) colocan sus perspectivas para España por debajo del 3%, un objetivo en el que el Ejecutivo aún permanece encastillado.

El organismo señala en el capítulo sobre España que espera que la demanda interna siga creciendo a un ritmo elevado, aunque se producirá previsiblemente una ralentización de la construcción. Según la OCDE, la menor contribución de este sector al crecimiento del PIB se verá compensada por un repunte de los bienes de equipo "al comenzar las compañías a aumentar sus capacidades".

Este proceso contribuirá también a implantar un patrón de crecimiento más equilibrado, cuyo principal motor de crecimiento en los últimos años fue la construcción y la demanda de los hogares. El empleo seguirá beneficiándose de la mayor actividad económica, aunque "la productividad laboral sólo se recuperará levemente", añadió.

Reto de la inflación

La OCDE también advierte de que la subida de precios seguirá siendo uno de los principales retos de la economía española. "La inflación debería moderarse ligeramente en 2004 pero podría repuntar en 2005 al empezar a reducirse el excedente de producción", señala.

Pero recoge también otros riesgos que podrían afectar el crecimiento. Entre ellos destaca las incertidumbres sobre la solidez de la recuperación en Europa y, sobre todo, una eventual corrección de los precios inmobiliarios. "Dado el fuerte incremento de los precios de la vivienda en los últimos años, una fuerte y repentina corrección, pese a ser improbable, constituye un riesgo y tendría un impacto negativo sobre el gasto de los hogares", indica el informe.

Sólo en el último año, los precios de la vivienda habían subido un 17%, lo que provocó una serie de advertencias por parte de varios organismos, entre ellos el Banco de España y el Fondo Monetario Internacional.