Fraude

El FBI creó un fondo ficticio para indagar en Wall Street

En el piso 36 del World Financial Center de Manhattan se estableció a principios de 2002 un topo; un infiltrado del FBI que se hizo pasar por el gestor del fondo de alto riesgo Centurion Consulting, que era ficticio y no existía en realidad.

En este mismo edificio fueron detenidos muchos de los participantes en este esquema de fraude del muy desregulado mercado de futuros de divisas cuando se reunían para salir a pasar una noche de mas juego, pero esta vez en un casino de verdad, en Atlantic City. La acción del topo, que trabajó durante 18 meses, sólo fue conocida por algunos bancos, víctimas del fraude, días antes de que se presentara al público la madeja de desmanes de los que fueron detenidos el miércoles.

El fiscal de Manhattan, James Comey, explicaba que cuando el FBI interpuso este agente como 'un chico malo con dinero que pareciera que hacía cosas malas, le fueron revelados más esquemas de fraude de lo que se pudiera imaginar'.

Este escándalo, que a diferencia de los anteriores, ha sido un fraude cometido por muchos empleados de bajo nivel, ha levantado la voz de alarma porque se ha mantenido durante 20 años casi indetectable, pero ha sido conocido por una persona que era un relativamente 'recién llegado al sector'.

Nadie duda ya que esto sea sólo una pequeña parte de una realidad más compleja. 'Tiene que haber otros esquemas de fraude y operaciones ilegales de las que no tenemos ni idea o simplemente no nos podemos imaginar', decía ayer a la agencia Bloomberg, Chris Melendez, presidente de Tempest Asset Management, un fondo de alto riesgo de California.

El problema que este y otros gestores tienen es que es muy difícil regular un mercado que funciona 24 horas al día en todo el mundo y que aunque mueve 1,2 billones de dólares al día sin normativa. Según explicaba la fiscalía muchas de las operaciones realizadas por los supuestos defraudadores fueron hechas de tal forma que pasaran sin problemas el escrutinio de los gestores de los bancos.

La operación Wooden Nickel (moneda de madera) sigue adelante.