Seguros

La gravedad de la crisis de Scor desata el temor en las reaseguradoras

La francesa Scor, la séptima reaseguradora del mundo, se ha convertido en la última pesadilla del sector. La compañía ha visto cómo desde principios de noviembre su valor de mercado se ha desplomado un 40% ante el temor de que los riesgos asumidos en EE UU para cubrir las pensiones de colectivos de trabajadores puedan conducirle a la quiebra.

Fitch y Standard & Poor's (S&P) han recortado en las últimas semanas la solvencia de la francesa -la primera hasta el nivel de bono basura y S&P al nivel más bajo de grado de inversión-, lo que ha añadido más presión sobre el valor. Las firmas de calificación han destacado que las pérdidas sufridas por Scor en la suscripción de riesgos en EE UU entre 1997 y 2001 son mayores de lo esperado, al tiempo que han puesto la voz de alarma sobre los niveles de reservas de la compañía.

Sin apoyo de los mediadores

Scor, que en el último trimestre anunció unas pérdidas de 349 millones de euros, ha reconocido que planea captar 600 millones a través de una emisión de acciones para fortalecer su balance. No obstante, algunos analistas dudan que ésta sea una tarea fácil, sobre todo tras extenderse el rumor de que los grandes mediadores no están dispuestos a hacer negocios con la francesa hasta que ésta no solucione sus problemas, una pescadilla que se muerde la cola y que impide a Scor salir de atolladero.

Fuentes consultadas por Reuters han confirmado que los dos mayores mediadores de seguros del mundo, Marsh y Aon, han retirado a Scor de la lista de compañías con las que habitualmente negocian.

La situación de Scor no ha pasado desapercibida en el resto del sector. Munich Re o Swiss ha sufrido en las últimas cuatro sesiones caídas en Bolsa. Algunos inversores temen que al igual que ha ocurrido con Scor, otras empresas puedan en los próximos meses cargas adicionales en sus cuentas por los riesgos asumidos en EE UU.

Scor se ha visto sacudida por el incremento de las demandas de compensaciones relacionadas planes de pensiones garantizados que algunas compañías firmaron con sus empleados y cuya obligación de pago fue traspasada a las compañías de seguros. Importantes aseguradoras de EE UU, como CNA Financial, han tenido recientemente que incrementar sus reservas por este motivo.

El director de reaseguros de S&P, Stephen Serby, señaló ayer que si las aseguradoras están efectuando este tipo de aportaciones, las reaseguradoras que suscribieron estos riesgos deberán hacer lo mismo. Serby, que participó en un seminario en Londres, señaló que lo ocurrido con Scor no le ha pillado por sorpresa y vaticinó más recortes en las calificaciones.