Despidos

Telefónica acepta todas las solicitudes para dejar la empresa

Telefónica de España tenía una previsión muy optimista sobre las adhesiones al expediente de regulación de empleo (ERE) en su primer año de vigencia. La operadora identificó a 4.798 trabajadores que, por categoría laboral y edad, resultaban idóneos para abandonar la empresa durante este año, lo que supone casi un tercio del volumen total de un ERE previsto para cinco años.

La realidad ha superado las previsiones más optimistas. Las listas definitivas de empleados que se han adherido al expediente arrojan una cifra de 5.370 peticiones, 576 más de las calculadas.

El texto final del ERE pactado entre la empresa y los trabajadores daba a Telefónica la posibilidad de denegar cualquier solicitud que no se adaptara a sus planes. Pero no la utilizará. La operadora ha decidido aceptar todas las peticiones, aunque eso signifique incrementar el coste de la regulación para este año.

El coste del expediente se incrementará este ejercicio

TELEFÓNICA 3,85 1,45%

De las 5.370 bajas pedidas, 4.641 ya son efectivas. Quedan pendientes 729 que, según la empresa, serán una realidad en su mayoría antes de fin de año. Sí habrá un número de trabajadores -reducido, en palabras de Telefónica, que estará en el entorno de los 90- a los que la operadora pedirá que retrasen su salida de la empresa hasta los primeros meses del año que viene. ¿El motivo? Razones de operativa, puede que su puesto de trabajo sea necesario hasta entonces o que se requieran unos meses para encontrar el sustituto más idóneo.

Entre 52 y 59 años

Han sido los trabajadores de entre 52 y 59 años los que han inclinado la balanza y han convertido el ERE en un éxito de adhesiones. De hecho, sólo con las bajas de este colectivo Telefónica ya hubiera superado de largo las previsiones de regulación de empleo para este año en su filial de telefonía fija española. Las desvinculaciones incentivadas pedidas entre estas edades han sumado 5.310. Sin ellas Telefónica no hubiera llegado al mínimo previsto, ya que el resto de las modalidades de salida -jubilaciones anticipadas, bajas y desvinculación anticipada- no ha cubierto los objetivos marcados.

Está por ver cómo contabiliza Telefónica en sus cuentas las bajas que se han aceptado este año, pero que no serán efectivas hasta los primeros meses de 2004, pero incluso sin contar con ellas, el coste del ERE para este ejercicio será superior al calculado.

Los financieros de la operadora han establecido un coste por empleado de unos 250.000 euros, así que la nueva cifra global oscila entre los 1.320 millones como mínimo y los 1.342,5 millones como máximo (entre 120,5 y 143 millones más).

Más difícil es evaluar el impacto en beneficios, que estaba cifrado entre 670 y 690 millones de menor resultado neto para 2003.

El peso del personal técnico y de red

La regulación de empleo en Telefónica de España se ha hecho con un objetivo: adaptar la empresa a las nuevas necesidades de los clientes y a las posibilidades que abre la tecnología. Ambas metas se consiguen por el mismo camino en los planes de Telefónica, que está decidida a convertir la compañía en una máquina comercial. En este esquema, a la operadora de telefonía fija le sobraban muchos empleados del área técnica, de mantenimiento y de red. Lo que antes se hacía con diez trabajadores ahora se logra con dos, y muchas máquinas, simplemente, ya funcionan solas. El ERE, por tanto, estaba diseñado en función de este objetivo y los resultados han sido incluso superiores a los esperados; las categorías de empleos técnicos y de red son las que han copado las peticiones de adhesiones al ERE y han impulsado la cifra final más allá de lo calculado.

La categoría que sufrirá más bajas este año es la de operadores auxiliares de servicios posventa, entre otras cosas porque se han apuntado casi 200 trabajadores más de los previstos. La segunda categoría es la de administrativos. Más allá de los puestos específicos, las mayores reducciones están en los servicios relacionados de una manera u otra con la planta. Aunque pocos, también hay directivos entre los afectados por el ERE. Este año se van 24, cuatro más de los pensados.