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La Bolsa toca máximos al cobrar fuerza la recuperación económica

La Bolsa toca ya máximos del año a medida que va cobrando fuerza la recuperación de la economía global. El vigor de la actividad en Estados Unidos y algunos datos esperanzadores en una Europa que se temía recesiva han colocado los principales índices bursátiles de todo el mundo en sus mejores cifras del año.

Ayer, a primera hora de la tarde, el selectivo Ibex 35 sobrepasaba los 7.300 puntos, lo que hubiera sido máximo anual de aguantar hasta el cierre. No fue así y quedó en 7.267, a sólo un 0,3% del récord del 9 de septiembre. La subida en la sesión fue de un 0,55% y la semana se saldó con alzas del 1,9%.

'Llevamos una subida muy considerable y el suelo de la Bolsa está cada vez más alto. Hay más recorrido al alza que a la baja, pero creo que a este año no se le puede pedir más', opina Jesús Sánchez Quiñones, director de Renta 4.

Si el dólar sigue al alza tirará de la Bolsa. El resurgir de las fusiones es otro incentivo

Ha mejorado la confianza, los resultados empresariales convencen y quedan meses de tipos bajos. No se espera mucho más de la Bolsa este año, pero sí en 2004

Otras plazas europeas sí batieron su mejor dato anual. Fráncfort, Londres y París lo lograron después de ganar en torno al 1,2% en la sesión. Lo mismo hizo el Euro Stoxx 50. El Dow Jones neoyorquino pasó por máximos durante la jornada pero al cierre cedió un 0,5%. El dato más esperado del día fue positivo: el paro en EE UU bajó en octubre una décima, hasta el 6%, al crearse 126.000 empleos no agrarios, el doble de lo previsto.

'Ahora en el mercado manda lo macro', dice Ramón Carrasco, gestor de renta variable de Beta Capital. 'A nada que hagan los grandes valores nos ponemos en máximos, aunque creo que la mayor parte del rally lo hemos vivido ya'.

Una sensación muy extendida es que ya sería importante consolidar las cifras actuales, que en el caso del Ibex supone una remontada del 33% desde los mínimos de marzo. Aunque hay quien aún espera más. 'Nuestra apuesta alcista está hecha, al menos hasta final de año, y creemos que debemos seguir dejándonos llevar por el mercado', dice un informe de Urquijo Bolsa.

El buen sabor de boca que están dejando los resultados empresariales del tercer trimestre ha ayudado a mejorar el ánimo, porque la mejora se advierte en todos los sectores. La mayor fortaleza del dólar es otra buena señal.

Ni siquiera el repunte de los tipos de interés -tradicional enemigo de la Bolsa- asusta ahora. El alza de los tipos a largo en Europa y EE UU hasta el entorno del 4,4% y las subidas aplicadas por los bancos centrales del Reino Unido y Australia, que tienen fama de adelantados, confirmarían la aceleración de la economía en vez de amenazarla. Tanto el Banco Central Europeo como la Reserva Federal han sugerido estabilidad en los tipos oficiales para los próximos meses.

'A medio plazo somos muy optimistas. Los resultados empresariales están convenciendo, quedan meses de tipos bajos con perspectiva alcista y las economías emergentes no dan dolores de cabeza. Yo no esperaría un rally de aquí a fin de año, pero tampoco grandes recogidas de beneficios, y el sentimiento se ve fuerte de cara a 2004', señala Rafael Alonso, analista de Espírito Santo.

La duda de los expertos es si queda impulso para subidas importantes para las Bolsas en lo que queda de año. A la tesis más cauta se apunta David Martínez, de Analistas Financieros Internacionales, quien detecta demasiado optimismo: 'Tanto la Bolsa como la deuda están cotizando en exceso una recuperación económica que puede ser más moderada de lo esperado'.

Cierta euforia del mercado está relacionada con una cifra espectacular: el 7,2% que creció la economía estadounidense en el tercer trimestre. En opinión del experto de AFI, ése es un dato extraordinario que se debe a fuertes estímulos, en especial las rebajas fiscales y el mantenimiento de los tipos de interés en el 1%. Este economista cree que la economía norteamericana terminará el año creciendo al 5%, que tampoco es mala cifra, y el dato de todo el año estará algo por encima del 3%.

La clave del empleo

Otros indicadores distintos del PIB dejan espacio para la duda. Se observa con interés la evolución del empleo, porque pese al aumento de la actividad las empresas de EE UU son muy cautelosas al incorporar personal, lo que podría indicar que no ven claro el futuro. 'El mercado laboral nos dará la clave de si estamos en un punto de inflexión o si todavía se están purgando los excesos de años anteriores', señala David Martínez.

Los analistas están pendientes de la economía estadounidense porque creen que es la que debe liderar la recuperación mundial, una vez comprobado que la zona euro, más dependiente de la exportación, no es capaz de crecer en solitario. Las cifras de crecimiento en Estados Unidos no admiten comparación con el 0,4% previsto para la eurozona en 2003, la mitad que el año anterior.

La situación en Europa, en todo caso, es mejor que la que se temía cuando Francia y Alemania entraron técnicamente en recesión. En Safei ven el panorama europeo 'mucho más favorable que hace unos meses', pues están mejorando la confianza y otros indicadores adelantados de las economías centrales. 'Las últimas referencias conocidas han sentado las bases para que la recuperación de la actividad continúe favoreciendo la tendencia alcista en las Bolsas', concluye un informe de esta firma.

Riesgo de corrección

Morgan Stanley observa en la Bolsa europea riesgos de corrección a la baja en el corto plazo, aunque mantiene una tendencia alcista de fondo. 'Los fundamentos siguen siendo favorables para los mercados bursátiles', escriben los analistas Ben Funell y Teun Draaisma. El banco de inversión recomienda aumentar el peso de la renta variable sobre la renta fija en Europa, con prioridad para los valores cíclicos y el sector asegurador frente a los más defensivos.

Morgan quita importancia a las subidas de tipos en el Reino Unido, pues en ocasiones anteriores fueron ignoradas por los demás mercados europeos. 'No esperamos subidas de tipos por el BCE o la Reserva Federal antes del segundo trimestre de 2004 como muy pronto', añaden los analistas.

Una de las claves puede estar en el dólar. La debilidad de la divisa estadounidense, muy acusada en el último año, ha penalizado los resultados de las empresas europeas. La Bolsa suele sentirse más cómoda con un dólar más fuerte. Y cuando los expertos temían que siguiera el desplome del billete verde hasta unos 1,25 dólares por euro, esta semana se ha movido en torno a 1,13, un nivel mucho más soportable. 'Si el euro cae a 1,10 dólares, el Ibex puede irse por encima del 7.300', apuesta Ramón Carrasco.

David Martínez, sin embargo, cree que la mejoría del dólar 'no significa un cambio de tendencia' en la debilidad de esta moneda, debido a la presión que ejercen los déficit por cuenta corriente y presupuestario, disparados en EE UU. Urquijo Bolsa tampoco confía en una evolución positiva del dólar, que sería la preferida por el mercado. Al señalar los mayores riesgos, esta firma apunta a 'la incertidumbre generada en el mercado de divisas', junto a la escalada del petróleo o la debilidad del mercado laboral.

La opinión más extendida se enmarca en ese prudente optimismo. En el horizonte se ven más señales positivas que negativas. Entre las más celebradas, la reanimación de las opas y adquisiciones en todo el mundo, con operaciones como las de Bank of America y Fleet Boston, Oracle y Peoplesoft, BAT y RJ Reynolds o, en Europa, la de Air France y KLM. 'Consideramos muy importante esta nueva corriente de consolidación empresarial, ya que reafirma el actual escenario de valoraciones y ayudará a las compañías a recuperar poder de fijación de precios', opinan los analistas de Urquijo Bolsa.

Luces y sombras de la recuperación mundial

Se precipitan los mercados al descontar el inicio de un nuevo ciclo económico alcista? Aunque la nueva ola de confianza lleva detrás un buen número de referencias que alientan el entusiasmo bursátil, muchos analistas piensan que es pronto para apostar por el inicio de una etapa más dulce y recomiendan estar muy atentos a las flaquezas que todavía muestran las principales economías.

El dato del paro de ayer y el propio presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, un día antes, han dado motivos para el ánimo al mandar un mensaje positivo sobre la creación de empleo, el indicador que mantiene en vilo la esperanza sobre la sostenibilidad del crecimiento en Estados Unidos. Pero Greenspan no se olvidó de citar la preocupación sobre el déficit federal y aconsejó que no se fuera indulgente con el escaso recorte de gastos, máxime cuando se acerca la edad de jubilación de buena parte de los baby boomers. Los expertos subrayan, también, que no se puede perder de vista el persistente desequilibrio de la balanza por cuenta corriente y su posible impacto sobre los tipos de cambio y rebajan la satisfacción sobre el espectacular dato de aumento del PIB del tercer trimestre (7,2%), apoyado en exceso por los fuertes estímulos fiscales y monetarios.

En Europa, los indicadores reales son más reticentes a mostrar signos positivos. Tan sólo se espera un exiguo crecimiento del PIB del 0,4% este año y del 1,8% el próximo. Pero las encuestas de opinión, tanto desde el punto de vista de las empresas como de los consumidores, llevan ya varios meses de mejora. La confianza en la economía de la UE alcanzó en octubre su máximo en 12 meses y acumuló tres meses de alza gracias, sobre todo, a la mejoría de la confianza empresarial movida por el aumento de pedidos exteriores. Es precisamente en la contribución positiva de la demanda externa y en la mejora de la inversión en donde residen las expectativas de recuperación en Europa. Las incertidumbres provienen de la evolución futura del tipo de cambio y de que las empresas terminen de sanear sus balances. Para evitar dudas el nuevo presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se ha declarado partidario de un euro fuerte para aumentar la confianza y apoyar el crecimiento.

La economía española sigue en una situación cíclica más avanzada y ampliando el diferencial con la zona euro. Pero el crecimiento depende demasiado del gasto de los consumidores, espoleado por el crecimiento de la renta real disponible y la fortaleza del empleo, y muy poco de la inversión, que no acaba de ofrecer señales positivas. Tampoco el sector exterior, cuya aportación negativa se mantiene por encima de un punto.

En Europa, los indicadores reales son menos claros, pero los de opinión mejoran desde hace meses

Indicadores. Las señales más alentadoras

Matriculaciones

La situación en el sector del automóvil en España ha cambiado radicalmente en pocos meses. En octubre se marcó un récord, con un crecimiento del 8,2%, la quinta subida consecutiva. Los fabricantes dan por terminada la crisis del sector.

Renta salarial real

El aumento de la renta salarial real es uno de los impulsores de la demanda interna. Pero también hay que tener en cuenta la mayor riqueza de las familias españolas, por la revalorización de sus activos inmobiliarios y la mejora en Bolsa.

Importación de equipos

Señal alentadora de que la inversión podría comenzar a mejorar. Pero la capacidad productiva aumentó mucho en el anterior ciclo y hace falta mucha demanda para necesitar más inversión en equipo. Ahora es, sobre todo, renovación.

Contrataciones

El avance del empleo está siendo firme. La última encuesta de población activa reveló un crecimiento del 2,8%, por encima del aumento del PIB. Igualmente es destacable el número de contrataciones registradas en el Inem.

Clima industrial en la UE

La confianza de los empresarios europeos en el sector industrial se situó en octubre en el máximo alcanzado en dos años, una señal muy positiva si se tiene en cuenta, además, que la mejora vino motivada por los pedidos exteriores.

Desempleo en EE UU

La economía estadounidense creó en octubre 126.000 puestos de trabajo y logró rebajar una décima la tasa de paro, que se sitúa en el 6%, la más baja desde abril, según la cifra difundida ayer, que mejora las expectativas de los analistas.