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La Iglesia anglicana vende 'zurbaranes' para tapar agujeros

La pasión está a flor de piel en Castlegate Cafe, en Bishop Auckland, Inglaterra, cuando se mencionan las 12 obras del pintor español del siglo XVII Francisco de Zurbarán, que hay en la residencia episcopal. La Iglesia anglicana decidió hace dos años vender las obras, que representan escenas con los fundadores de las tribus de Israel, para aumentar los fondos y ahorrarse las 60.000 libras (87.600 euros) que cuesta asegurar las pinturas todos los años. Las piezas están valoradas en 10 millones de libras (14,6 millones de euros). '¿Por qué tenemos que perder nuestro patrimonio?'', dice Glynis Harrison, propietaria del café.

La Iglesia anglicana, fundada por Enrique VIII tras su ruptura con Roma en 1534, se enfrenta a una crisis en el siglo XXI después de perder dinero en especulaciones inmobiliarias en los ochenta e inversiones en acciones, como Vodafone, poco productivas en los dos últimos años. Las desavenencias por el nombramiento de un obispo homosexual el pasado domingo en Estados Unidos podrían agravar la situación, especialmente si lleva a una escisión en la Iglesia anglicana, que cuenta con 77 millones de fieles en todo el mundo. Y es que la mitad de sus diócesis se encuentran en déficit, según un sondeo de Church Times, un periódico anglicano.

Los costes de las operaciones del conjunto de la Iglesia excedieron los 825 millones de libras en 2001. Una séptima parte de éstos estaba financiada por los ingresos de la cartera de propiedades e inversiones en renta variable. Y esto después de que los gestores de activos, los comisionados, perdieran 640 millones de libras en especulaciones, como la del centro comercial Metro Centre y un solar cercano que nunca llegó a convertirse en centro comercial.

Las piezas del siglo XVII están valoradas en 14,6 millones de euros y el coste del seguro anual asciende a 87.600 euros

Tras perder más de 1.000 millones de libras en acciones en los dos últimos años, el valor de la cartera de inversiones principal de la Iglesia cayó a 3.500 millones de libras. Esto obligó a recortar las contribuciones por pensiones. Cada diócesis se hizo responsable de las pensiones de clérigos en servicio y las ayudas financieras se limitaron a las zonas más necesitadas.

Por ello, el déficit presupuestario de la diócesis de Londres, que alberga la catedral de St. Paul en la City, podría duplicarse a 1.000 millones de libras este año y alcanzar incluso la quiebra en 10 años, dijo el obispo Richard Chartres en una carta a sus feligreses. 'La crisis ha alcanzado un punto grave'', dijo David Jenkins, obispo de Durham de 1984 a 1994. 'Si fuera una institución ordinaria estaría al borde de la bancarrota''. Pero no es una institución ordinaria.

La Iglesia anglicana es parte esencial del país desde hace más de cuatro siglos. Las torres y agujas de sus 16.000 iglesias y 42 catedrales son rasgos distintivos y las propiedades heredadas la convierten en uno de los mayores propietarios del país. El déficit de fondos ha obligado a concretar los activos vendibles, como las pinturas de Zurbarán. 'Mi obligación es gestionar los activos'', dice Andreas Whittam Smith, fundador del periódico The Independent, y nombrado primer comisionado el año pasado por Isabel II. 'Para mí, las pinturas son un activo, que debemos maximizar, eso es todo''.