Reunión

La inversión llega con cuentagotas a la región

La confianza de los inversores extranjeros en América Latina no acaba de despegar. Tras tres años de caídas consecutivas, que llevó la inversión extranjera directa (IED) hasta 56.000 millones de dólares el año pasado, el nivel más bajo desde 1996, las mejorías económicas de la región no parecen ser suficientes para los inversores.

La principal economía, Brasil, ha superado la crisis provocada por la incertidumbre de un Gobierno de izquierdas, liderado por Inácio Lula da Silva, que se ha reflejado en un descenso del riesgo-país de 2.400 puntos a 600. Y la ortodoxia de la política económica se ha ganado las alabanzas del FMI. Sin embargo, la IED caerá este año a 9.000 millones de dólares, desde los 16.600 de 2002. Brasil tiene ahora 'las mejores condiciones desde los años setenta para crecer sin inestabilidad económica', aseguró ayer José Juan Ruiz, director de la división de América Latina del SCH, en unas jornadas organizadas por Cesce sobre la región. Para José Luis del Valle, director de estrategia y desarrollo de Iberdrola, lo que le falta a Brasil es 'un marco regulatorio predecible, estable'. En el caso de Argentina, el leve repunte de la inversión no se corresponde con el crecimiento del 6,4% que ha registrado de enero a octubre y con el control de la inflación, en el 3,5%. 'Argentina ha hecho los deberes en el corto plazo, pero necesita reformas estructurales para crecer a medio y largo plazo', apunta Fernando Eguidazu, del Círculo de Empresarios. Sin embargo, el secretario de Estado de Economía, Luis de Guindos, vaticinó ayer una recuperación en la región porque 'lo peor ya ha pasado'.

Atentos a

Brasil recibirá este año menos inversión extranjera directa que el año pasado, pese a la mejoría de las variables económicas.

Argentina crecerá este año alrededor del 6%, pero la confianza de los inversores para el medio y largo plazo es muy limitada.