Fraudes

Los españoles huyen del 'chiringuito'

La mayor cultura financiera de los inversores, las leyes y el esfuerzo de información de la CNMV reducen los casos de fraudes en sociedades de inversión no autorizadas

Los inversores españoles empiezan a perder su inocencia. Curados de espanto por el calvario vivido por muchos, que confiaron su dinero a quien no debían, los ahorradores ya no se dejan engatusar tan fácilmente por cantos de sirena. Como en todo negocio, también en el de los servicios de inversión, la posibilidad de fraude o engaño depende de la habilidad del estafador para convencer a sus víctimas. Pero esta habilidad es tanto menor cuanto mayor sea la capacidad de éstas para desenmascarar a los rufianes. Como casi siempre, la información constituye la mejor herramienta de defensa.

Precisamente con este empeño de que el inversor cuente con toda la información necesaria para protegerse ante posibles fraudes, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publica desde 1999 en su página de Internet una consulta denominada 'Avisos al público'. En ella se informa de la existencia de personas y sociedades que ofrecen servicios de inversión actuando en los límites de la legalidad o, en muchos casos, fuera de ella, y que no están registradas ni en la CNMV ni en el Banco de España, por lo que eluden sus controles. Son los denominados chiringuitos financieros, contra los que este organismo tiene emprendida una auténtica cruzada.

El año pasado editó una guía informativa con todo lo que hay que saber para reconocer un chiringuito y evitar caer en la trampa. Además, ante la creciente internacionalización de los mercados, decidió publicar en su página de Internet y en colaboración con otros supervisores extranjeros las advertencias emitidas por los reguladores extranjeros. Recientemente, ha decidido difundir en la web la lista completa de sociedades no autorizadas sobre las que haya tenido conocimiento en los últimos tres años, no sólo las de reciente aparición como hasta ahora (se puede consultar en www.cnmv.es/inversores/index.htm en el apartado advertencias al público).

La CNMV insiste en que la mejora de la política informativa no responde a un aumento de las sociedades no autorizadas. Simplemente, parece que este organismo está dispuesto a responder a las crecientes exigencias de velar por la transparencia de los mercados de valores y protección del inversor que le encomienda la Ley del Mercado de Valores y el Gobierno. En este contexto se explica, también, que los Presupuestos Generales hayan reforzado los medios económicos y humanos de los principales órganos de control de los mercados y las empresas.

El hecho es que una combinación de mayor cultura financiera por parte de los inversores, el apoyo de las leyes y la mejora de las labores de control está sirviendo para poner coto a la piratería en los servicios de inversión, según señalan distintos especialistas en delitos económicos. Al menos contra la más burda.

La CNMV atendió en 2002 un total de 1.094 reclamaciones, lo que supone un descenso del 21% respecto al año anterior, según la memoria anual de este organismo. Las dirigidas contra las sociedades y agencias de valores supusieron el 15% del total y, en particular, el número de reclamaciones dirigidas contra entidades no registradas y emisores se redujo a más de la mitad.

En concreto, según los datos del Servicio de Reclamaciones, se presentaron 40 quejas en 2002 contra entidades no registradas, frente a 104 un año antes. En la actualidad, la mayoría de los chiringuitos que actúan en España están promovidos por ciudadanos europeos y perseguidos por organismos supervisores extranjeros y poco tienen que ver con ciudadanos nacionales. El presidente de la CNMV, Blas Calzada, se refirió hace unas semanas a las actuaciones que están realizando en la Costa del Sol, donde funcionan algunas de estas sociedades gestionadas por ciudadanos británicos. De hecho, del total de 42 comunicaciones que la CNMV emitió como advertencias, todas salvo una (Capital Intermediate Services) fueron originalmente emitidas por reguladores extranjeros.

El problema es que detrás de los escándalos financieros más sonoros, Ava, Gescartera o Eurobank, están sociedades o bancos registrados y autorizados legalmente que, aunque en algunos casos actuaban como chiringuitos, no eran tan fáciles de reconocer. Como norma general, esté alerta antes de confiar su dinero a nadie. Las gangas no existen.

La mayoría de los que operan en España están promovidos por extranjeros

Conviene recordar

Qué hacer para no caer en la trampa

Desconfíe siempre de ofertas de inversión demasiado buenas y promesas de ganancias fáciles. Las gangas no existen.

Verifique la existencia y legalidad de la empresa con la que haya contactado llamando a la CNMV.

Exija siempre que le envíen por correo información escrita acerca de la inversión que le ofrezcan y de qué empresa la ofrece.

No se fije únicamente en la rentabilidad, compare con lo que ofrece el mercado en productos similares y contemple otras variables.

Pregunte cualquier duda que tenga y nunca haga una inversión que no comprenda completamente.

Cómo actuar si ya ha dado su dinero

No pierda jamás el rastro de su dinero y solicite información completa de la entidad.

Deshaga posiciones y solicite que le devuelvan su dinero en cuanto perciba señales desalentadoras, como que la persona que le vendió la inversión se vuelve de repente inaccesible o le da información oscura o incompleta.

Contacte con las autoridades si a pesar de sus peticiones no le devuelven su dinero.

Informe a la CNMV y denuncie lo ocurrido ante la policía o el juzgado.

Recuerde que la mayoría de las víctimas de actuaciones fraudulentas no recuperan su dinero y no pueden beneficiarse del Fondo de Garantía.