EDITORIAL

Indulto bien denegado

El Gobierno ha hecho bien en denegar el indulto a Alberto Cortina y a Alberto Alcocer, los Albertos, condenados por el Tribunal Supremo a tres años y cuatro meses de cárcel por estafa en el caso Urbanor. Claro que tampoco tenía mucha alternativa, en términos políticos. La sala segunda del mismo tribunal y el propio informe del fiscal recomendaron en su día que no se les concediese la medida de gracia. El razonamiento correcto era que no encontraban razones 'de justicia o equidad' para ello. Para decirlo más claro: considerar que la mera restitución de lo sustraído (24,5 millones de euros más intereses), algo que ya han cumplido los Albertos, les exime de mayores consecuencias penales equivale a alentar el delito. Mientras, no quedan desprotegidos ni pisarán la cárcel. Ambos cuentan todavía con el Tribunal Constitucional, que tiene que decidir en última instancia si la sentencia del Supremo es correcta o no.