Déficit

El parón de las exportaciones dispara el déficit comercial en julio

La desaceleración de las exportaciones, que crecieron sólo un 2,4% en julio, hasta 11.431 millones de euros, registrando la tasa más baja de subida desde enero, disparó el déficit de la balanza comercial en julio, mes en el que el saldo negativo de nuestros intercambios con el exterior se elevó a 4.064,9 millones de euros, un 23,4% más que un año antes.

Las importaciones, por el contrario, mantuvieron el dinamismo de los últimos seis meses y alcanzaron un valor de 15.495,9 millones, que supone un aumento del 7,2%.

En términos reales, la subida de la exportación en julio se eleva hasta el 3,4% al computar la caída interanual del 0,9% en los precios de los productos exportados, mientras que el avance de las importaciones no sufre variaciones al no haber tampoco cambios en los precios. Con los datos de julio, el déficit comercial acumulado en los siete primeros meses de 2003 suma ya 24.618,7 millones de euros, un 16% superior al del mismo periodo del ejercicio precedente.

La recesión no impide la subida de ventas en Francia y Alemania, mientras persiste la atonía en EE UU

Las exportaciones acumuladas ascienden a 81.522,7 millones, con un crecimiento interanual del 6,7%, y las importaciones, que crecen el 8,7%, alcanzan 106.141,4 millones. La tasa de cobertura de las ventas sobre las compras exteriores se sitúa en el 76,8%, lo que supone un deterioro de 1,5 puntos porcentuales respecto a enero-julio de 2002.

Dos factores explican, a priori, la moderación de la actividad exportadora en el último mes: la debilidad de la demanda de bienes de consumo y el descenso en las ventas a los mercados de fuera de la UE, atribuible, entre otras causas, a la fortaleza del euro frente al dólar.

En el capítulo sectorial se observa cómo son los sectores ligados directamente al consumo los que presentan una evolución negativa de sus ventas exteriores, con caídas del 5% en las manufacturas, del 3,7% en alimentación y del 2,2% en las semimanufacturas.

Arranca el automóvil

Por contra, son los sectores más avanzados en tecnología los que registran un mejor comportamiento exportador, con incrementos del 22,5% en automóviles y motos, y del 5,2% en los bienes de equipo. Destacan entre estos últimos los avances del 25,1% en los equipos de oficina y telecomunicaciones, y del 10,5% en material de transporte.

El automóvil mantiene también el tirón de las importaciones, con una subida del 21,3% en las compras de coches y motos. Es destacable, asimismo, el aumento del 17,6% en los bienes de consumo duradero y, desde el punto de vista de la inversión, se consolida la recuperación en las importaciones de bienes de equipo, que crecen el 8,8%. Las compras energéticas aumentaron un 5,9% después de dos meses consecutivos de caídas. Respecto a los mercados, las exportaciones a la Unión Europea, que aportan el 69,7% del total, aumentan un 5,3%, destacando las subidas del 11,3% en Alemania y del 4,4% en Francia, los dos primeros clientes españoles y en los que se mantiene la evolución alcista a pesar de la recesión de sus economías. Suben también el 6,5% las ventas en el Reino Unido y caen el 4,7% en Portugal.

Por el contrario, las exportaciones a mercados no comunitarios, donde predomina el comercio en dólares, caen un 3,5%, destacando el retroceso del 20,2% en América Latina, que acusa el descenso del 24,2% en México. Persiste la atonía del mercado de EE UU, que cae el 0,8%, y se mantiene el buen comportamiento de la exportación a China, que sube el 45,3% en julio y un 47,1% en el acumulado desde enero.

La competitividad cayó un 2,1%

La competitividad en precio de las exportaciones españolas se deterioró un 2,1% en los mercados de la OCDE durante el segundo trimestre de este año, en relación con el periodo enero-marzo, afectada tanto por la fortaleza del euro frente al dólar estadounidense como por el empeoramiento de nuestro diferencial de inflación.

Los datos avanzados ayer por el Ministerio de Economía estiman que el tipo de cambio fue el responsable de 1,2 puntos porcentuales en esa pérdida de posición competitiva y el repunte de los precios aportó las nueve décimas restantes.

Frente a los países de la Unión Europea, la caída de la competitividad fue de sólo el 1,3%. De esta cifra, aproximadamente 0,8 puntos porcentuales corresponden a la mayor subida de los precios en España en relación con la media de los Quince, y el resto, a la evolución del tipo de cambio del euro con el resto de las monedas comunitarias. En particular, durante el segundo semestre la moneda única se apreció un 2,8% en relación con la libra esterlina, se mantuvo constante con la corona danesa y se depreció el 1,7% respecto a la corona sueca.

En los mercados de la eurozona, donde no influye el tipo de cambio, la competitividad vía precio de las exportaciones españolas empeoró un 0,9%, consecuencia exclusivamente del aumento de nuestro diferencial de inflación con respecto a la media de los Doce.

Los técnicos de la Secretaría de Estado de Comercio apuntan, sin embargo, que el acumulado de los dos últimos meses disponibles, junio y las primeras estimaciones de julio, parece mostrar una ligera recuperación de la competitividad exterior vía precios de la economía española.