Pymes

El ICO agota en siete meses la línea de financiación de pymes

El escenario actual de bajos tipos de interés, en mínimo histórico (2% en toda la zona euro), y la previsión de una ligera recuperación de la economía en los próximos meses están llevando a muchos pequeños empresarios a lanzarse a nuevos proyectos, hasta ahora paralizados por la atonía de la demanda.

Prueba de ello es la evolución de la línea pyme del Instituto de Crédito Oficial, que ha quedado agotada en los siete primeros meses del año. Normalmente la acogida de la línea por parte de las pymes suele ser muy buena. Pero lo que llama la atención este año es que se haya agotado tan pronto, y eso que en este ejercicio se contaba con una cifra récord en volumen de préstamo dispuesto. Concretamente, 3.000 millones de euros, que han servido para la creación de 78.389 puestos de trabajo.

La línea ha estado muy repartida, sobre todo entre pequeños empresarios. Casi la mitad del dinero (40,9%) ha ido a microempresas, de menos de 10 empleados. El 79% de las operaciones se han concedido con un volumen de préstamo inferior a 60.000 euros. El crédito preferido, que supone el 32% del volumen total, ha sido el concedido a tipo variable, con cinco años y sin carencia. El recurso a tipos fijos sigue siendo minoritario, aunque la tendencia en los próximos años sea que vaya al alza. Los servicios son la actividad económica preferida. Destaca el comercio al por mayor y al por menor, que ha absorbido el 16,4% de la línea. El transporte acapara otro 15,5% y el textil, el 11,5%.

El 79% de las operaciones se han concedido para préstamos inferiores a 60.000 euros

Cataluña, Valencia y Andalucía siguen siendo las comunidades autónomas más activas. Sólo en Cataluña se ha gestionado el 20,9% del importe total de los préstamos, seguido de la Comunidad Valenciana (13,02%).

La línea pyme está destinada a empresas de menos de 250 trabajadores, con un volumen de negocio igual a 40 millones de euros (o balance general anual no superior a 27 millones de euros) y que no estén participadas por grandes empresas en un porcentaje igual o superior al 25% del capital.

El importe máximo financiable es del 70% del proyecto de inversión neto. El empresario puede elegir entre tres años sin carencia y siete años sin carencia o con un periodo de carencia de dos años. El importe máximo de financiación es de 1,5 millones euros por beneficiario y año.

Para este año había una novedad importante, con la existencia de dos tramos. Uno, de carácter preferencial para autónomos y microempresas entre 1 y 9 trabajadores, con un tipo de interés variable de euribor de seis meses más 0,4 puntos. El otro tramo era para empresas con más de 10 empleados, cuyo tipo de interés es el euribor a seis meses más 0,5 puntos porcentuales.

Otra novedad a destacar en la línea pyme para 2003 ha sido el apoyo a la innovación y la modernización tecnológica, eliminando la limitación de inversión en activos inmateriales (tales como redes de uso local, programas informáticos y páginas webs) que en 2002 y años anteriores estaba en el 50% de la inversión. En el caso de activos inmateriales no tecnológicos (concesiones, licencias, franquicias, traspasos y otros) se ha mantenido el límite del 50%.

Créditos compatibles

Asimismo, se ha permitido la compatibilidad de los créditos de la línea pyme con las ayudas de las comunidades autónomas para mejorar el coste final de financiación de los pequeños empresarios. Ello ha contribuido también al agotamiento del crédito.

En los 10 años de vigencia de la línea pyme (1993-2002), el ICO ha concedido préstamos por valor de 17.354,79 millones de euros. Los beneficiarios han sido más de 246.000 empresas, que han generado una inversión por valor de más de 36.500 millones de euros y han creado más de 380.000 empleos. El préstamo medio ha sido de 70.000 euros. El 63% de las operaciones se han llevado a cabo por empresas con menos de 10 empleados.