'Caso Mannesmann'

Un tribunal confirma la imputación de Ackermann, presidente de Deutsche Bank

Un tribunal alemán confirmaba esta mañana que el responsable ejecutivo de Deutsche Bank, Josef Ackermann, será juzgado por aprobar y firmar la autorización de pago de 57 millones en bonos a los directivos de Mannesmann. La fecha del juicio no ha sido especificada, informa Reuters.

"No cerraré ningún acuerdo con la Fiscalía del Estado. Si es

necesario, aguantaré todo el juicio", declaró el suizo Ackermann, al frente de Deutsche Bank, declaraba Ackermann a una publicación alemana.

El juicio, que excluye su posible lucro mediante las mencionadas retribuciones, sucede a una investigación al alto cargo sobre su actuación como miembro del consejo de supervisión de Mannesmann, cuando el grupo de telecomunicaciones e ingeniería alemán pasó a ser controlado por el gigante británico de telefonía móvil Vodafone, hace ahora tres años.

Los expertos advierten de que el artículo del código penal alemán aplicado al delito por el que se juzgará a Ackermann está sujeto a interpretación, y prevé penas inclusive de cárcel para quien perjudique un patrimonio ajeno bajo su administración, aunque no se enriquezca personalmente.

Confianza

Un portavoz del tribunal regional de Düsseldorf aseguró también que el ex dirigente del grupo sindical IG Metall, Klaus Zwickel, y otras cuatro personas también se sentarán en el banquillo. A pesar de ser inculpado, Ackermann ha recibido apoyo de otros bancos e instituciones, como Herbert Walter, actual presidente del Dresdner, para quien es "una personalidad muy íntegra y debe ser tratada así por el público".

El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, declaraba

en la reunión del Fondo Monetario en Dubai, que el directivo goza de todo su confianza, y que para él y los demás acusados rige la presunción de inocencia hasta que se haya concluido el juicio.

BaFin, el organismo alemán encargado de supervisar la banca en Alemania, dependiente de ese ministerio, dijo

que no someterá a una vigilancia especial a Ackermann por el caso, que puede obligarle a comparecer dos o tres días a la semana.

Para que pueda atender sus compromisos profesionales, el Deutsche le ha instalado una oficina en la ciudad donde se celebrará el juicio, Düsseldorf, y Ackermann mantendrá igualmente el cargo de presidente del

Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) -al que pertenecen 300 institutos crediticios de todo el mundo-, que también ha expresado su solidaridad con el ejecutivo.