Juicio

Ackermann se sentará en el banquillo por el 'caso Mannesmann'

El presidente del Deutsche Bank, Josef Ackermann, y otros ex directivos de la operadora de telefonía Mannesmann se sentarán en el banquillo por fraude y quiebra de sus deberes con los accionistas durante la batalla que terminó con la compra de la compañía alemana por parte del gigante mundial del móvil Vodafone.

En pleno proceso de adquisición, el consejo de vigilancia, del que formaba parte Ackermann, aprobó indemnizaciones multimillonarias para determinados ejecutivos de Mannesmann. Este fue el caso del ex presidente Klaus Esser, que recibió 30 millones de euros cuando salió de la operadora, después de pelearse durante meses contra la opa lanzada por Vodafone y recomendar finalmente a los accionistas que la aceptara.

En un juicio financiero que tiene conmocionada a buena parte de la clase financiera alemana, la Audiencia Provincial de Düsseldorf ha aceptado la acusación presentada por la fiscalía contra Ackermann.

En un comunicado de prensa interno dirigido a los empleados, la cúpula directiva de Deutsche Bank confirmó la noticia. Un portavoz de la entidad de crédito aseguró que Ackermann, de nacionalidad suiza, cuenta con todo el apoyo del consejo de supervisión del banco por considerar que actuó de forma correcta y justa en este caso.

La demanda se extiende al antiguo presidente de Mannesmann Klaus Esser y al ex presidente del sindicato IG Metall, Klaus Zwickel, este último también entonces miembro del consejo de supervisión de la operadora germana.

La fiscalía acusa a los directivos de fraude grave y de haber dañado el patrimonio de Mannesmann por valor de 57 millones de euros.

En caso de que el juez declare culpable a Ackermann, el ejecutivo se enfrentaría a una multa o, incluso, a una pena de prisión que puede oscilar entre los seis meses y los diez años.