Investigación y Desarrollo

Ropa sin arrugas, limpia y segura contra accidentes

La aplicación de la tecnología a los textiles está dando lugar a prendas con características nunca vistas hasta ahora

Las nuevas tecnologías, como la manipulación de materiales del tamaño de una mil millonésima parte de un metro o nanotecnología, auguran asombrosos avances que se irán introduciendo paulatinamente en nuestras vidas en los años venideros. Sus impulsores afirman que pueden llegar a curar enfermedades, hacer más lento el proceso de envejecimiento y eliminar la contaminación. Otros proyectos más a corto plazo incluyen pantalones flexibles sin arrugas, que resisten mejor las manchas. El principio científico sobre el que se asienta es el de 'diferentes escalas conducen a diferentes resultados'. Es decir, igual que diminutas partículas de plata en el flujo sanguíneo convierten la sangre en azul, las sustancias comunes asumen características completamente diferentes cuando se ensamblan sus moléculas.

Pero, probablemente, el producto de nanotecnología más llamativo popularmente hasta la fecha sean los pantalones libres de manchas y arrugas desarrollados por la estadounidense Nano-Tex y vendidos por Eddie Bauer, Lee Jeans y otros minoristas. Miles de millones de diminutos pelitos crean un delgado colchón de aire por encima del tejido de algodón, que suaviza las arrugas y permite que los líquidos no sean absorbidos.

Los pelitos son añadidos al sumergir la tela de algodón en una solución química antes de que se corte la tela. Como las partículas son tan pequeñas, penetran fácilmente la tela y recubren cada hilo de algodón completamente, sin cambiar su aspecto. La compañía ha desarrollado productos resistentes a la suciedad similares para fibras sintéticas y tapicería. Uno de los nuevos productos envuelve las fibras sintéticas en una sustancia orgánica parecida al algodón para crear una tela que combina la longevidad del poliéster con una apariencia de tejido natural.

En Alicante, el Instituto Tecnológico Textil (Aitex), una asociación sin ánimo de lucro que reúne a unas 700 compañías españolas del sector, cuyo objetivo principal es apoyar las necesidades tecnológicas del sector textil, trabaja en esta dirección. En sus diversos laboratorios, que cuentan con un presupuesto anual de unos 600.000 euros, desarrolla tanto líneas propias de investigación como proyectos concretos de empresas, firmados bajo un acuerdo de confidencialidad.

A salvo de las motosierras

Uno de estos trabajos se centra en la aplicación de plasma a baja presión al substrato textil para modificar sus cualidades a escala microscópica sin emplear productos químicos. Estas modificaciones permiten ensayar hasta encontrar tejidos más resistentes ante roturas, más flexibles, que no se arrugan o que repelen las manchas. Estas telas podrán ser utilizadas en la confección de uniformes laborales que prevengan de accidentes a los trabajadores que desempeñan funciones de alto riesgo. Una de las investigaciones que se están llevando a cabo en Aitex consiste en hallar la protección que ofrecen distintos materiales ante las motosierras de mano accionadas por cadena. El objetivo es conseguir telas para fabricar ropas de protección que consiga deslizar la cadena de la herramienta en caso de que roce la tela, entramparla o frenarla para que no pueda llegar al tejido humano del usuario.

Otras investigaciones de Aitex se concentran en obtener prendas con una mayor resistencia a los broches de presión, una mejor sujeción de los botones a la prenda o que permitan un correcto y prolongado funcionamiento de las cremalleras. Para los fabricantes y confeccionistas de tejidos de punto o de calada, los científicos de la asociación están ensayando la resistencia a los enganchones o tirones con salientes o superficies con punta que se suelen producir de forma habitual en este tipo de tejidos y que lleva aparejado la imposibilidad de uso.

Otra línea de investigación contempla la diferente protección que ofrece la ropa a la radiación ultravioleta que compone la luz solar. 'Los consumidores cada vez son más conscientes del peligro que representa para su salud la exposición a los rayos solares. Se presupone que las zonas de piel cubiertas por artículos textiles están protegidas, pero lo cierto es que dependiendo de su construcción y clase, las superficies textiles protegerán más o menos a sus usuarios', explica un portavoz de Aitex. Así, un gran número de tejidos dejan pasar los rayos UV y éstos inciden sobre la piel humana perjudicialmente. El objetivo es conseguir que cuando los rayos ultravioleta incidan sobre la prenda, éstos pueden ser dispersados, absorbidos o reflejados completamente de manera que no penetren en la materia textil, en cuyo caso la piel no entraría en contacto con ellos. Primordialmente, este ensayo va dirigido a telas que se puedan utilizar en la elaboración de bañadores, gorras, ropa deportiva o de viaje, así como en artículos de sombreaje como toldos o sombrillas.

Por su parte, La Seda de Barcelona, fundada en 1925, es una de las textiles más antiguas de nuestro país y su producción está orientada en la actualidad hacia los textiles técnicos, que abren nuevas posibilidades de aplicaciones en campos tan diversos como higiene, medicina, automoción, pesca y agricultura, vestuario de protección laboral, textiles para la práctica de deportes náuticos y de riesgo. En estos momentos, la compañía trabaja en el desarrollo de nuevas variedades de fibras para aplicaciones en artículos ignífugos, antibacterianos y antiácaros.

En Cádiz, Luis Gonzalo, modisto y catedrático de Bellas Artes, presentó el pasado mes de junio su propia marca de tejido para explotar las patentes que posee para la impermeabilización de la seda, con la que ha hecho gabardinas y gorros para la lluvia, entre otros complementos, y el tratamiento de la piel del zapato con oro líquido, que ya se están exportando a Japón. Este proyecto cuenta con un alto componente social en una provincia con uno de los índices más altos de desempleo, ya que en él han participado alumnos de los Talleres de Empleo del Inem.

Aplicaciones concretas para el calzado deportivo

La tecnología textil cambio de fase, que consiste en rellenar una fibra con materiales microscópicos encapsulados, es la que está siendo utilizada por la empresa Outlast Technologies para sus prendas deportivas. Estas cápsulas tienen la capacidad de absorber el calor cuando el cuerpo lo produce en exceso y de liberarlo cuando se enfría. Se genera de esta forma un microclima cerca de la piel, que mantiene en una temperatura buena y estable al usuario de la prenda.

Originalmente, la tecnología fue desarrollada por Triangle Research Technology para su uso en trajes espaciales con el fin de proteger a los astronautas contra fluctuaciones extremas de temperatura en sus salidas al espacio. Ed Payne y Bernard Perry, dos empresarios aficionados a los deportes de riesgo, se dieron cuenta de su potencial y no lo pensaron dos veces: compraron en 1991 la patente y crearon Outlast Technologies.

Desde entonces, la compañía ha aplicado esta tecnología en guantes, cascos, chalecos o ropa interior, evitando la sudoración en exceso. En la actualidad posee una veintena de patentes (más seis en proceso de calificación), que comercializan unas 200 marcas de 60 países. En España, el fabricante de calzado Paredes trabaja con cambio de fase, a través del representante Eustaquio Cantó Cano, fundamentalmente en zapatillas deportivas y calzado de seguridad, que concentran el 80% de su producción.