Recuperación

China se recupera de la neumonía asiática

Si los restaurantes de la calle Donzhimennei son una medida del efecto que la neumonía atípica ha tenido en la economía china, cualquiera pensaría que nada hubo de la epidemia que paralizó el turismo y la hostelería en muchas ciudades del país antes del verano. Miles de pequineses se deleitan estos días al aire libre con los cangrejos de río que sirven las decenas de locales repartidos a lo largo de esta calle repleta de farolillos rojos. Huyen de los rigores de uno de los veranos más calurosos que ha vivido China en las últimas décadas.

Mes y medio después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara Pekín libre del virus, la ciudad vive como si el SARS (síndrome respiratorio agudo y grave) hubiera sido tan sólo un mal sueño: las mascarillas han desaparecido completamente del paisaje, los controles de temperatura para detectar posibles infectados han pasado a la historia y los atascos de tráfico son norma otra vez en una urbe cuyas calles vivieron desiertas las semanas más duras de la crisis.

Sin embargo, la enfermedad, que infectó a 5.327 personas y dejó 348 muertos en China, ha asestado un buen golpe a una economía lanzada a un feroz desarrollo desde hace dos décadas. El PIB ralentizó el crecimiento hasta un 6,7% entre abril y junio (el periodo álgido de la enfermedad), frente al 9,9% que registró en el primer trimestre, y sus aerolíneas, según IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo, en sus siglas en inglés), sufrirán unas pérdidas este año de 8.000 millones de yuanes (855,6 millones de euros). En el pico de la epidemia, en mayo, el tráfico de algunas compañías bajó más del 80%.

Uno de los sectores más afectados es el turismo, que vivirá en 2003 su peor ejercicio desde 1989, cuando se produjo la masacre de Tiananmen. Según He Guangwei, director de la Administración Nacional de Turismo, los ingresos caerán a 34.300 millones de dólares, casi la mitad que en 2002. El número de visitantes extranjeros descendió un 51% en el primer semestre. El turismo representa el 5,4% del PIB chino.

Y a finales de junio, el paro se situó en el 4,2%, frente al 4% un año antes. El cierre de negocios a causa de la epidemia forzó a entre siete y ocho millones de emigrantes rurales a regresar a sus casas. La tasa oficial de paro china es muy inferior a la real, ya que sólo incluye a los trabajadores registrados en las ciudades.

A pesar del lleno que presentan al anochecer los restaurantes de Donzhimennei, la hostelería todavía no se ha recuperado totalmente, según ha señalado Zhang Zhigang, ministro de Comercio. En el primer semestre, los hoteles vieron cómo se esfumaban 65.000 millones de yuanes (6.900 millones de euros) por la falta de clientes. La Asociación de Cocina de China asegura que la actividad en julio era el 80% de la habitual.

La fuerte reactivación económica que vive el país ha llevado al Banco Asiático de Desarrollo a pronosticar un aumento del PIB chino del 7,5% para 2003. 'El continuo crecimiento de las exportaciones y de la demanda doméstica impulsará un fuerte aumento del PIB', señala el banco en un reciente informe. 'La economía está creciendo rápidamente en comparación con otros mercados emergentes', corrobora otro estudio de Economist Intelligence Unit (EIU), que estima la subida en cerca del 8%.

Pese a la recuperación, algunas incógnitas subsisten, ya que el virus podría regresar en otoño. Algunos expertos aseguran que el patógeno sólo se encuentra dormido, otros temen la existencia de una versión que haya mutado, más difícil de detectar. Mientras tanto, en la calle de los farolillos rojos, los pequineses, con las manos hundidas en las fuentes de cangrejos, parecen decididos a gastar lo que ahorraron durante las largas semanas que permanecieron encerrados en casa para protegerse de la neumonía.

La debilidad del dólar impulsa las exportaciones

No todos los campos de la economía se vieron afectados negativamente en China por la neumonía. Las ventas de ordenadores personales subieron un 14% en el segundo trimestre, debido a que la epidemia impulsó la compra de PC entre los cientos de miles de ciudadanos que se aislaron en sus casas.

Aunque algunos analistas calculan que la neumonía restará un punto al crecimiento del PIB chino este año, las cifras de su economía muestran un fuerte empuje.

La producción industrial ha mejorado un 16,5% en los siete primeros meses del año, gracias al auge en automoción, telefonía móvil y electrónica, y las exportaciones han ascendido un 33,4%, hasta 228.410 millones de dólares, ayudadas por la debilidad de la divisa estadounidense, moneda a la que está ligado el renminbi o yuan. Los expertos chinos prevén que el efecto del SARS en las exportaciones se note en la segunda mitad del año. Además, la inversión directa extranjera ha crecido un 26,6%, hasta 33.350 millones de dólares, aunque en el mes de julio cayó un 38%.

Las previsiones para Hong Kong, donde el impacto de la enfermedad fue mucho mayor, son menos optimistas. Pese a que la actividad se está recuperando, según Economist Intelligence Unit, el PIB crecerá tan sólo un 1,1%. Cathay, la principal aerolínea de Hong Kong, que llegó a dejar 22 aviones en tierra por falta de clientes, está operando ahora al 90% de lo planeado originalmente.