Alemania

La falta de pulso de la economía alemana no impide al Dax ser el mejor índice europeo

Alemania ha sido el área geográfica europea más defenestrada por los analistas en los últimos dos años. El lastre del Viejo Continente o el agujero de Europa son algunos de los calificativos que ha recibido esta economía por parte de algunos analistas. Pero, desde hace ya algunas semanas, las opiniones negativas respecto a este país son cada vez menos abundantes.

No pasa inadvertido entre los inversores que, pese a los problemas que sufre la economía alemana, el índice Dax sea el de mejor comportamiento en Europa en lo que va de año. Tal y como explican los analistas, aunque parte del repunte tiene que ver con la composición del Dax -un argumento más técnico que fundamental-, existen también signos de mejora en la marcha de otros mercados que han influido en la evolución del índice.

Un 24% del peso total de la Bolsa germana está compuesto por empresas financieras (bancos y aseguradoras). 'Se trata de compañías con una beta muy alta que tienden a subir mucho más que el resto del mercado cuando se produce un tirón alcista', explica Anna Maimús, de Sabadell Banca Privada.

DAX XETRA 12.813,03 0,23%

Maimús recuerda que la Bolsa alemana había sido la más castigada entre las grandes plazas bursátiles del mundo, que habían dejado las cotizaciones de algunas compañías en unos niveles excesivamente bajos.

Otro argumento citado por la analista de Sabadell Banca Privada, y utilizado también por Andrés Vázquez, responsable de estrategia de gestión de Safei, es que las grandes empresas alemanas son multinacionales con un poder de presencia en el exterior que les permite capear las crisis de su mercado de origen. 'Lo que indica la marcha del mercado alemán es que lo peor, a escala económica global e interna, ya puede haber pasado', señala Vázquez.

No es que Alemania se haya convertido de repente en el paraíso de los inversores. Al contrario, la economía sigue sufriendo de lo lindo para salir del bache y el éxito en esta aventura no está ni mucho menos asegurado.

No obstante, el esfuerzo en política económica llevado a cabo en los últimos meses es del agrado de las firmas de inversión, que ven en ellos un estímulo más para confiar en este mercado. Las reformas económicas anunciadas por el canciller alemán, Gerhard Schröder (reforma del mercado laboral, control del gasto de la seguridad social y el adelanto de la rebaja impositiva prevista para 2005 al año que viene), gusta a los expertos. La economista de Morgan Stanley Elga Bartsch señalaba en un informe publicado a finales de julio que estas reformas incrementarán el PIB de Alemania en un 0,75% en los próximos años. Morgan Stanley ha elevado su previsión de crecimiento para Alemania en 2004 hasta el 2,1% desde el 1,7%. Esta supone la segunda mayor cifra de crecimiento de la última década, sólo superada por el 2,9% de 1999. No se muestran tan optimistas en el plano económico los expertos de Sabadell Banca Privada, quienes en un informe reciente destacaban que 'el compromiso del Pacto de Estabilidad limita la capacidad de adoptar una política fiscal expansiva para estimular la demanda interna'. La analista de esta firma, Anna Maimús, también insinúa que el Dax podría haber tocado techo. 'No lo veo más arriba a final de año', señala.

Los pequeños inversores huyen de la renta variable

Alemania es, junto al Reino Unido, una de las economías donde los pequeños inversores más participan del mercado bursátil. Sin embargo, en los últimos dos años el número ha disminuido significativamente.

A finales de junio de 2003 el 17,3% de la población (11,1 millones de personas) invertía en Bolsa, frente al 21% (alrededor de 13,4 millones) que poseían acciones de empresas en junio de 2001 y al 19% de diciembre de 2002.

El descenso es aún más significativo en los propietarios de acciones de manera directa -sin poseer inversiones en Bolsa a través de un fondo-, que pasan de 5,3 millones en el primer trimestre a 4,9 millones a finales de junio.

Grandes decepciones en compañías de referencia

La temporada de resultados en Alemania está en su punto más alto. La mayoría de compañías presenta sus cifras en agosto y hasta el momento los blue chips que lo han hecho no han logrado contagiar optimismo.

DaimlerChrysler fue la primera compañía importante del Dax en anunciar sus cuentas y la única que ha logrado sorprender de forma positiva a los analistas.

Malas han sido las cifras de Basf y Bayer. También se quedaron cortos respecto a las previsiones los de Deutsche Bank. Esta semana el mercado tiene una nueva prueba de fuego con los resultados de Deutsche Telekom, Allianz y las eléctricas Eon y RWE.

Confianza empresarial y desempleo, cara y cruz

El primer fin de semana de agosto, Gerhard Schröder se mostró convencido de que la economía alemana ya ha superado el bache. El canciller se apoyó en los buenos datos del índice Ifo de confianza empresarial. Este indicador registró en julio su tercera subida consecutiva, lo que en ocasiones ha sido la antesala de un nuevo ciclo expansivo.

Sin embargo, el desempleo sigue siendo el talón de Aquiles de la economía alemana. En julio la tasa de paro alcanzó el 10,4%, una subida inesperada que hace pensar a algunos expertos, como los economistas del instituto germano DIW, que el segundo trimestre Alemania volverá a registrar un crecimiento negativo.