Despidos

Altadis despedirá al 6% de la plantilla porque no vende el tabaco negro

Los fumadores españoles, y particularmente los franceses, abandonan masivamente el consumo de cigarrillos negros. Las tasas de caída de este mercado se sitúan en el entorno del 10% anual en España y del 20% en Francia. Muy escaso consumo para tanta fábrica.

Con este panorama encima de la mesa, los responsables de recursos humanos y organización industrial del grupo Altadis han decidido poner en marcha una nueva reestructuración industrial en la compañía.

El plan, que está previsto que se implante entre principios de 2004 y el verano de 2005, pretende obtener un ahorro de costes de 70 millones, que según Altadis 'se irán obteniendo progresivamente hasta el año 2006'.

Su coste estimado ascenderá a un total de 240 millones de euros, que se contabilizará 'en 2003 o 2004 en función del momento de finalización de los procedimientos legales necesarios para la aprobación del plan'. Incluirá bajas incentivadas para mayores de 53 años, traslados y bajas voluntarias incentivadas.

La compañía presentó ayer sus planes de cierre de plantas y despidos a los representantes sindicales de la plantilla en Francia y España. Y lo justificó basándose en que el importante descenso del consumo de cigarrillos negros 'no puede compensarse mediante el desarrollo de las ventas de cigarrillos rubios, cuyo consumo parece estancarse debido a un entorno más difícil y al incremento de impuestos en Francia'.

Altadis pretende que abandonen la compañía mediante despidos un total de 1.276 trabajadores (743 en España y 533 en Francia), el 6% de la plantilla total del grupo y el 25% de la fuerza laboral industrial de la multinacional tabacalera.

Además de los despidos, el plan incluye una profunda reestructuración industrial que conlleva el cierre de nueve dependencias en siete localidades.

Los planes de Altadis también pretenden aplicar un importante reordenamiento de la actividad de distribución en Francia, en donde la compañía pretende cerrar la dirección regional de distribución de Lille, ya que se ha visto 'particularmente afectada por el incremento de las ventas fronterizas' y repartir su actividad en los centros regionales más próximos.

Cerrarán Sevilla, Tarragona, Lille y Tonneins

La reestructuración afectará de lleno a la fábrica de Sevilla, que dejará de operar en 2005 y toda su producción se trasladará a la planta de Alicante. A ella llegará, además, la producción de tabaco negro que se realiza en la fábrica de Lille, que también cerrará.

Igualmente hará la fábrica de Tarragona y su producción se realizará, a partir de finales de agosto de 2005, en la planta de Logroño. A finales de 2004 clausurará la planta de proceso de materia prima de Tonneins en Francia y la unidad técnica de Dijón. Además, las plantas de proceso de materia prima de Cádiz y Palazuelo ajustarán plantilla. En cuanto a la fabricación de cigarros, se trasladará la actividad que se realiza en Cádiz a la nueva fábrica de Cantabria. Y a fines de agosto de 2004 cerrará el taller de fabricación de puros de Morlaix y será la planta de Estrasburgo la que asuma su actividad.