Fondo de comercio

Repsol reconoce en EE UU que sus activos valen 1.215 millones menos

Repsol ha presentado ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), su informe anual del ejercicio 2002. En él, el grupo petrolero reconoce el deterioro de fondo de comercio por importe de 1.215 millones de euros asociado básicamente a activos de refino y comercialización en Argentina.

El fondo de comercio es la diferencia entre el precio pagado por un activo (por ejemplo, una empresa como la argentina YPF) y su valor teórico contable. Con la nueva norma contable de EE UU, ha dejado de estar sujeto a una amortización periódica, pues se considera que no es un activo con fecha de caducidad. A cambio de eliminar la amortización a lo largo de la vida útil, las compañías tienen que revisarlo anualmente para ver si conserva el valor. De no ser así, se debe amortizar de una vez todo el deterioro sufrido por los activos a los que está asociado.

Para la transición al nuevo sistema, Repsol efectuó esa valoración tomando como fecha de referencia el 1 de enero de 2002.

El saneamiento se concentra en los activos de refino y marketing de YPF en Argentina

REPSOL 14,62 -2,37%

'Como resultado de esos análisis, Repsol YPF ha concluido que es necesario efectuar un cargo de 1.215 millones de euros (como efecto acumulado del cambio de un criterio contable) para reducir el fondo de comercio asignado a los activos de las unidades de negocio de refino, gases licuados de petróleo, química, gas natural y electricidad', según se indica en el informe anual presentado en EE UU.

Desglose del ajuste

El grueso del saneamiento corresponde al área de refino y comercialización, con 909 millones. La pérdida de valor es de 237 millones en el área de química y el deterioro asciende a 69 millones en gas natural y electricidad.

La valoración se hizo tomando como referencia criterios relacionados con los resultados (básicamente el descuento de flujos de caja previstos) y de mercado (por el examen de transacciones con empresas comparables).

Fuentes de Repsol señalan que el deterioro reconocido en EE UU responde a activos argentinos. En las cuentas españolas de cierre de 2002, el fondo de comercio de consolidación de Repsol asciende a 2.934 millones de euros, de los que 2.386 millones (más del 80%) proceden de la compra de su filial argentina YPF. En las cuentas de EE UU, el fondo de comercio relacionado con Argentina era algo superior por la diferente contabilización de las compras con acciones.

Repsol explica que el análisis se efectuó en referencia al 1 de enero de 2002, en plena crisis argentina, de modo que las proyecciones de resultados fueron enormemente conservadoras. De hecho, a cierre de año Repsol ha vuelto a examinar el valor de los activos asociados al fondo de comercio y no ha tenido que efectuar nuevos ajustes, pues en todas las unidades de negocio el valor era superior al contabilizado.

En Repsol añaden que la norma obliga a sanear el deterioro del fondo de comercio, pero no permite computar aumentos de valor como los registrados en los activos de exploración y producción.

Menores reservas

La nueva normativa sobre fondo de comercio no es del todo extraña para Repsol. La petrolera, de hecho, venía aplicando un procedimiento similar para valorar sus reservas. Repsol realiza anualmente una comparación entre los flujos futuros de caja actualizados provenientes de las reservas de cada campo de su propiedad y el valor neto contable de los activos asociados.

Ese examen obligó a efectuar un cargo extraordinario de 410 millones de euros en 2002, cuyo desglose no se conocía pese a figurar ya en las cuentas españolas. Curiosamente, en el informe presentado a la SEC se detalla que de ese total 205,6 millones corresponden al campo venezolano de Mene Grande, por la revisión a la baja en la estimación de reservas probadas las menores reservas y un cambio regulatorio que ha supuesto el pago de mayores derechos a la Administración venezolana.

Otros 192,3 millones correspondían a activos de exploración y producción de gas y petróleo en Argentina, principalmente por el campo de Aguarague, como resultado de estudios internos que han mostrado una caída de las reservas probadas.

Dos versiones de una misma historia

La contabilidad es la historia de la empresa en números y la contabilidad de Estados Unidos y la española son dos versiones de una misma historia, pero son igual de válidas las dos. Discutir cuál es mejor es un debate baldío. Así explicaba Pablo Fernández, profesor de Finanzas del IESE la fuerte discrepancia surgida el año pasado entre las cuentas de las empresas españolas con criterios contables nacionales y con los de Estados Unidos. Telefónica, por ejemplo, declaró en Estados Unidos hace un año unas pérdidas de 7.182 millones de euros para el ejercicio 2001 en lugar de los 2.107 millones de euros de beneficio publicados en España precisamente por el deterioro del fondo de comercio de varias filiales.

En el caso de Repsol, las diferencias nunca habían sido tan grandes hasta este año. En 2001, el resultado fue casi igual con unos y otros criterios contables, y las desviaciones de ejercicios anteriores tampoco habían sido tan fuertes como en esta ocasión.

El beneficio de la petrolera es un 34% menor con criterios americanos

Hasta 18 tipos de ajustes diferentes han sido necesarios para traducir los resultados de Repsol del lenguaje contable español al estadounidense. El resultado final, cuya importancia conviene no magnificar, son unos beneficios un 34% menores con criterios de Estados Unidos que con los españoles.

Repsol publicó en España un aumento del 90% en el beneficio neto consolidado atribuible del ejercicio 2002, hasta 1.952 millones de euros. Con los criterios de EE UU, las ganancias serían de 1.286 millones, y el incremento con respecto al año anterior, del 31%.

La gran diferencia, sin embargo, responde al cambio del principio contable referido al fondo de comercio. La empresa ha analizado su deterioro y ha efectuado un cargo extraordinario que, en principio, no se repetirá. Sin ese ajuste, por importe de 1.215 millones, el beneficio a la americana sería de 2.501 millones.

Un lastre menor

Con los ajustes efectuados, el fondo de comercio es ahora inferior en el balance presentado en EE UU por importe de 934 millones de euros, lo que supone un menor lastre.

De ese modo, de cara a este y sucesivos ejercicios Repsol tenderá a tener mayores beneficios con los criterios contables de EE UU, puesto que, además de tener un fondo de comercio menor, ya no necesitará efectuar la amortización sistemática del mismo, lo que supone un gran ahorro contable recurrente. Así lo muestran las cifras proforma correspondientes a 2000 y 2001, en que el beneficio hubiera sido mayor con el nuevo criterio.

El ajuste efectuado en relación al fondo de comercio contribuye igualmente a que los fondos propios de Repsol sean también menores de acuerdo con los principios contables generalmente aceptados en EE UU (US GAAP, por sus siglas en inglés) que con los españoles.

La diferencia en ese patrimonio neto es de 639 millones de euros. En algo ambas contabilidades coinciden: los fondos propios caen pese al aumento del beneficio.