Manuel Pimentel

"Haremos reformas para evitar crisis como la de Madrid"

Manuel Pimentel Siles se ha convertido en un especialista en impulsar nuevos proyectos. Este sevillano de 41 años reconoce que incluso su entrada en el PP andaluz la consideró como la irrupción en un nuevo proyecto político. Abandonó el Gobierno del PP cuando el partido estaba a punto de arrasar en las elecciones para empeñarse en sacar adelante dos empresas sevillanas recién fundadas, rechazando despachos de mayor enjundia. Ahora abandona esta etapa de nuevo para volver a la política, pero esta vez con un nuevo proyecto: el de fundar un partido 'de centro' que concurra a las elecciones autonómicas andaluzas (a celebrar de aquí a la primavera de 2004), quién sabe si como primer paso para aspirar a unas generales

Pregunta. ¿La gente que integre en su proyecto provendrá mayoritariamente de disidentes del PP o cuenta también con sorpresas procedentes de partidos como el PSOE?

Respuesta. En ambos partidos hay personas exportables a mi proyecto, pero aún estamos en una fase previa. Me llenan de ilusión las propuestas que me llegan de particulares, de la Universidad, de las empresas. Entrarán las personas que realmente lo deseen, pero sinceramente no sé si habrá gente que venga del PSOE.

P. ¿Cuál va a ser la primera gran intervención de su futura formación política?

R. Como no tenemos compromisos con nada ni con nadie, y por tanto nada que perder, vamos a hacer propuestas arriesgadas en torno a reformas institucionales, algo que les cuesta a los grandes partidos. Listas, sistemas de listas, línea interna de partido, elección de alcalde, este tipo de cuestiones. Creemos que la democracia ya tiene suficiente grado de madurez para saber lo que ha funcionado bien y en lo que ha tenido algunas disfunciones, y claramente las hay en el sistema de elección de alcaldes, por decir un sistema, tanto dentro y fuera del partido: hay normas de la Ley Electoral que queremos cambiar. Y comenzaremos dando ejemplo con nuestros propios estatutos. En cualquier caso, el contenido de las reformas está por determinar, queremos debatir primero, y para eso constituimos un foro de debate político antes que un partido.

P. ¿El escándalo que se ha producido en la Comunidad de Madrid influye en esa voluntad suya de iniciar reformas en la Ley Electoral?

R. Con lo que sabemos el episodio es muy turbio y es algo que no debería pasar. Por eso es importante que el sistema funcione y vamos a tratar de reformar el sistema institucional para evitar que pase algo como lo de Madrid porque al final los presidentes o alcaldes son nombrados por los concejales elegidos y por tanto ya no hay elección directa de la ciudadanía, sino una representatividad proporcional o indirecta que es constitucional, legal y legítima a día de hoy, pero hay que superar ese sistema no sólo porque da pie a corruptelas, sino para evitar también el cambalacheo político dentro de los partidos. Es conveniente estudiar modelos que existen ya en otros países donde se hace elección directa de candidatos. No es nada revolucionario.

P. ¿Es más punible la acción del corrupto o la del corruptor?

R. La de ambos. La ciudadanía aguanta errores democráticos en el ejercicio de Gobierno, momentos de menor bonanza económica, pero lo único que no aguanta son las corrupciones que les hacen perder fe en el propio sistema.

P. Muchos piensan que su partido nace con vocación de bisagra entre los dos grandes.

R. Soy muy consciente de la dificultad que hay para ocupar un espacio político, pero desde luego no nacemos con vocación de partido bisagra, sino con la de plantear proyectos y llevarlos a cabo.

P. ¿El PP es un partido de centro o de derechas?

R. El PP tiene muchas políticas de centro y centro derecha, pero con su actuación está dejando un hueco en el centro, sobre todo por una dinámica de confrontación, en la que también participa el PSOE, por cierto.

P. ¿Quién cree que será el sucesor de Aznar?

R. No lo sé, en el Partido Popular hay personas de mucha talla y cualquiera puede ser buena.

P. ¿Andalucía es el primer paso para extender la influencia del partido al resto del país?

R. Andalucía es grande.

'No contemplo ni subidas ni bajadas de impuestos'

Las líneas principales del proyecto político de Pimentel se resumen como un intento de ocupar 'un espacio de talante moderado, de economía occidental y por tanto de creencia en la iniciativa privada, y al tiempo con una clara voluntad de cohesión social, en un espacio de centro'.

Pimentel cree posible conjugar el mantenimiento de parte de la política económica aplicada por el PP con una mejora de la sensibilidad de la Administración hacia la sociedad y las políticas sociales en general. Por eso cree que los impuestos directos están bien como están, 'yo no apostaría ni por subirlos ni por bajarlos', dice. También cree en la política de privatizaciones practicada hasta ahora, porque 'un Estado no debe ser productor y debe ser la iniciativa privada la que gestione empresas'.

Otra cosa es la política de inmigración: 'hay que aprender a gestionar ese flujo de la inmigración que ya es un hecho', afirma. 'Eso no significa fronteras abiertas, pero sí que las personas que sabemos que vamos a necesitar les creemos una vía legal de entrada. Y también hay que practicar políticas de integración' explica. Tampoco cree en las prejubilaciones: 'entiendo que las empresas con problemas necesiten instrumentos de flexibilidad, pero tengo muchas reservas contra decirle a un trabajador de 50 años que ya no sirve y se vaya a su casa. No me gusta que el único criterio de regulación de empleo sea la edad'.