Valores

La banca de inversión se refugia en el corretaje

El mal momento por el que atraviesa el negocio típico de banca de inversión ha hecho que la compraventa de valores se haya convertido en el centro de los ingresos de bancos como Goldman Sachs o Morgan Stanley. Merrill Lynch calcula que los ingresos por este concepto se doblaron en el trimestre que finalizó el 31 de mayo con respecto al ejercicio anterior.

El negocio típico de los grandes bancos de inversión estadounidense sigue sin experimentar una recuperación destacable. Esta circunstancia, unida a la considerable recuperación que han experimentado las Bolsas y los mercados de deuda durante los últimos tres meses, unido a la apreciación del barril de petróleo, ha hecho que el corretaje se haya convertido en el centro de los ingresos de entidades como Morgan Stanley o Goldman Sachs.

Merrill Lynch, el principal banco de inversión, estima que en el trimestre que finalizó el 31 de marzo, Goldman, Morgan, Lehman y Bear Stearns ingresaron unos 3.380 millones de euros, lo que supone más del doble con respecto a los 1.630 millones que facturaron en el mismo período del pasado año.

De hecho, en 2002, los bancos de inversión ingresaron el 50% más a través del trading, que mediante su negocio típico (salidas a Bolsa, fusiones o adquisiciones, etc.). Pero es que el pasado año estas entidades atravesaron el peor ejercicio en, al menos, 24 años, con la mayor caída de los índices en ese periodo y un desplome del 70% en fusiones y adquisiciones. Este panorama obligó a las entidades a recortar más de 100.000 empleos desde diciembre de 2000. Sólo en Nueva York se esfumaron el 19% de los 200.300 empleados que había en abril de 2000. Según las cifras oficiales, ésta es la mayor reestructuración laboral de la banca desde 1929.

Los ingresos por salidas a Bolsa o de opas cayó en los mercados internacionales un 66% en 2002, hasta 1.265 millones de euros. En 2000, en plena vorágine bursátil, la banca mundial se llevó unos 11.830 millones de facturación por estos conceptos. Tanta ha sido la caída, que las entidades se han ofrecido este año a llevar operaciones por menos del 1% del valor de la transacción. En 2002, la media rondaba el 3,2% del valor total.

Morgan Stanley, ha sufrido el mayor declive al caer hasta 135 millones desde 275 millones un año antes. Lo peor de todo es que no hay visos de que mejoren los ingresos por fusiones, según Dealogic. A finales de mayo, las fusiones anunciadas por los bancos de inversión cayeron a la mitad de lo que estaban en 2002.

La traslación del centro del negocio hacia el negocio de intermediación ha suscitado, según fuentes de Wall Street, un cambio en las jerarquías. 'Históricamente, estos banqueros constituían la aristocracia. Ellos eran los que aportaban el negocio, mientras que los arremangados que operaban en intermediación se hundían en la jerarquía', asegura Paul Cantwell, consultor de Accenture, quien compara la situación con un célebre cuento: 'Los banqueros solían ser Ricitos de Oro y ahora son los tres osos del cuento: alguien se ha comido sus gachas'.