Cruzada contra Linux

Las acusaciones contra Linux obligan a Unix a cerrar su portal en Alemania

SCO, propietaria de Unix, se ha visto obligada a cerrar su portal en Alemania donde exhibía contenidos en contra de su rival, Linux. Desde su página, SCO instaba a las empresas líderes a abandonar una plataforma que tilda de ¢derivado no autorizado de Unix¢. Acusaciones infundadas, según los tribunales.

Linux se anota así una pequeña victoria en Alemania, donde el grupo SCO ha tenido que cerrar su portal, intuyendo una orden judicial a la que aún no ha tenido acceso, según informa la agencia CNET en su edición online. El grupo envió 1.500 cartas a grandes compañías alertándolas de que el uso de Linux que, dicen "infringe sus derechos de propiedad intelectual", les generaría problemas legales.

La amenaza ha sido considerada por Linux como un agravio. "SCO no debe tener margen para dañar a sus competidores emitiendo quejas insustanciales, intimidando a sus clientes y poniendo en entredicho la reputación de GNU/Linux como plataforma abierta", comunicó un portavoz de LinuxTag, Michael Kleinhenz, representante del grupo en Alemania. La compañía se apresuró a exigir a SCO que hiciera públicas sus pruebas u se retractara.

Y SCO se retractó parcialmente al eliminar las copias de la misiva de sus distintas páginas web. No bastó a Linuxtag, que ahora enarbola el espaldarazo de los tribunales y una orden de restricción temporal contra SCO. Para cubrirse las espaldas previa lectura del escrito, el grupo que posee Unix ha resuelto echar el cerrojo al portal entero en Alemania. "No queríamos desoír al tribunal", explicó el recién nombrado responsable del departamento de asesoría jurídica y añadió que prefirieron "excederse en las precauciones".

Menor, pero victoria al fin y al cabo para los adeptos de Linux, ávidos de una contrarréplica oficial a la batalla legal y filosófica de su rival contra el movimiento independiente y gratuito de la plataforma. En marzo, SCO demandó a IBM por apropiación indebida de secretos comerciales, competencia desleal y violación de contrato, luego de que ambas compañías participaron en un proyecto conjunto llamado Monterrey. Recibió otro revés hace una semana, cuando Novell, antigua propietaria de los derechos de Unix antes de vendérselos a SCO, aseguró que nunca cedió ni los copyrights ni las patentes.