Elecciones 2003

Los Gobiernos de seis comunidades, pendientes de los pactos poselectorales

Se despejó la gran incógnita de la Comunidad de Madrid: el PSOE ha ganado las elecciones, aunque necesitará del apoyo de IU para gobernar. Con el 100% de los votos escrutados y a falta del voto por correo, la propia candidata popular, Esperanza Aguirre, admitió ayer que al PP le será 'casi imposible gobernar'.

Esta situación le da automáticamente la victoria al socialista, Rafael Simancas, que necesitará hacer un pacto con el representante de IU, Fausto Fernández, pese a haber conseguido un importante avance para el PSOE (ganando ocho escaños respecto a 1999). Este candidato viene avalado por su buena gestión durante dos legislaturas en el municipio madrileño de Rivas Vaciamadrid.

En principio, no existe ningún problema para sellar el pacto en Madrid, otra cosa será el día a día de dicha alianza en una comunidad en la que Alberto Ruiz-Gallardón deja una abultada deuda y que, en teoría, ahora tendrá en contra al Gobierno central y a la alcaldía de la capital. Unas cosas y otras podrían ralentizar la ejecución de los proyectos de la futura coalición de izquierdas.

Algo más fácil lo tendrán los socialistas aragoneses. A pesar de no haber conseguido tampoco la mayoría absoluta, el anterior presidente, Marcelino Iglesias (PSOE), que ya gobernaba en coalición con el Partido Aragonesista (PAR), que no es de izquierdas, podrá pactar en esta ocasión con la Chunta Aragonesista (CHA), que sí lo es.

Esta circunstancia podría facilitar la gobernabilidad de esta región, en la que la lucha contra el Plan Hidrológico Nacional (PHN) unió en la pasada legislatura a todos los partidos contra el PP, que pasó de ser la fuerza más votada en 1999 a ocupar un segundo lugar en la actualidad.

Por el contrario, la defensa del PHN ha sido uno de los motivos que ha llevado a revalidar las mayorías absolutas del PP en la Comunidad Valenciana y Murcia.

Otros socialistas que necesitarán pacto, pero que a diferencia de Aragón no han mejorado sus resultados, son los asturianos. En esta comunidad el PSOE ha experimentado el desgaste de estar en el Gobierno -al que llegó por la escisión en el seno del PP regional- y ha perdido dos escaños y la mayoría absoluta. Por ello necesitará también los cuatro diputados de IU para gobernar. El coordinador general de IU en Asturias, Jesús Iglesias, mostró hoy la disposición de esta formación de llegar a acuerdos con el PSOE para formar Gobierno. Si bien el PSOE asturiano esperará a que 'el comité federal del partido, que se reunirá esta semana, fije una postura al respecto'.

Pérdida de mayorías

Las mayorías absolutas también se han diluido en las filas populares. Es el caso de Cantabria. Lejos de conseguir el escaño que le daría la mayoría absoluta, el actual presidente, José Joaquín Martínez Sieso, ha perdido un asiento en la Asamblea regional, que ha ido a parar al Partido Regionalista de Cantabria, con quien deberá pactar para poder gobernar. Ya en 1995 hubo un antecedente de pacto entre ambas formaciones, incluso cuando no era necesario, lo que hace pensar que no habrá ningún problema en repetirlo.

En Navarra, la Unión del Pueblo Navarro (UPN), que sigue el ideario popular, no ha salido perjudicada por el reforzamiento del PNV visto en los municipios vascos, sino que, muy al contrario, ha ganado un escaño más, aunque queda a tres escaños de la mayoría absoluta. UPN deberá decidir con quién gobierna, siempre teniendo en cuenta la promesa de su presidente autonómico, Miguel Sanz, de no pactar ni formar Gobierno con los nacionalistas vascos.

En Canarias, Coalición Canaria se consolida como primera fuerza política, aunque en retroceso, y tendrá que elegir si mantiene su acuerdo de Gobierno con el PP, que ha subido y que se coloca como segundo partido en votos, o si opta por el PSOE, que se mantiene como segunda fuerza en escaños, aunque perdiendo un diputado.

En Baleares, aunque Jaume Matas ha conseguido la segunda mayoría absoluta del PP balear en la comunidad autónoma, tendrá que sentarse a negociar con Unió Mallorquina (UM) para consolidar el Gobierno del Consell de Mallorca y dar más estabilidad al Ejecutivo de la comunidad.