Elecciones 2003

Zapatero consolida su liderazgo en un clima de cierre de filas

Los resultados obtenidos por el PSOE el domingo fueron comentados ayer por José Luis Rodríguez Zapatero con el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, y también con los miembros de la ejecutiva federal. En ningún caso van a suponer por parte de ningún sector del partido una demostración pública de disgusto ni hacia el protagonismo adquirido por Zapatero durante la campaña, que sirvió de contrapeso al del presidente del Gobierno, ni con la estrategia seguida por los conductores de la misma. Se impone el cierre de filas, máxime teniendo en cuenta la proximidad de las elecciones autonómicas catalanas, previstas para octubre, y el proceso abierto hasta las legislativas de marzo.

A corto plazo, el equipo de Zapatero va a centrar sus esfuerzos en despejar los pactos poselectorales que tiene pendientes para asentar su poder territorial y también en preparar el debate del estado de la nación previsto para las próximas semanas. En el celebrado en julio del año pasado, Zapatero obtuvo cierta ventaja sobre Aznar, y eso le sirvió no sólo para ilusionar a sus seguidores, sino también para iniciar una ofensiva política que arreció después de las vacaciones de verano, gracias a la cadena de errores cometida desde el Gobierno.

'Zapatero es un líder indiscutido hoy en el partido, al que nadie, ninguna familia, va a poner en apuros', afirma un alto dirigente socialista, que recuerda la habilidad con la que el secretario general del PSOE ha sabido conciliar los intereses de las distintas sensibilidades que conviven en esta fuerza política.