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La guerra y la desaceleración económica colocan a Sol Meliá al borde de las pérdidas

Sol Meliá ha sufrido hasta marzo el impacto en la demanda por la guerra en Irak, la desaceleración económica, la celebración de la Semana Santa en abril y la debilidad del dólar frente al euro cuyo efecto se dejó notar especialmente en su División América. Por todo ello, el beneficio neto del grupo cayó hasta marzo a 2,7 millones, un 75,3% menos que en el mismo período del año anterior. No obstante, tras la inclusión de los socios minoristas, el resultado se reduce hasta el 98,8%, al situarse en 100.000 euros frente a los 9,6 millones de euros obtenidos en 2002.

La compañía también ha informado hoy de que sus ventas han caído un 7,9%, hasta los 209 millones de euros, mientras que el ebitda del grupo ha descendido un 26%, hasta los 40,2 millones. Sus ingresos medios por habitación en los hoteles comparables del grupo descendieron un 1,7% interanual.

Sol Melía pretende lograr este año una ¢expansión rentable¢ cumpliendo la estrategia de las marcas: "La cadena está revisando hotel por hotel para adaptar los establecimientos a unos niveles stándar que hagan de la compañía un ente homogéneo. Por eso, desafiliaremos los establecimientos que no cumplan los requisitos o que acarreen pérdidas a la empresa", aseguró en un comunicado.

Actualmente, la hotelera cuenta con unos activos de 2.700 millones por los 90 establecimientos que tiene en propiedad. Con este capital la cadena está ¢capacitada¢ para pagar una deuda que asciende a 1.100 millones. Tanto es así que Sol Meliá confía en poder solventar todas sus deudas con los activos que posee y que son ¢los que dan valor añadido a la compañía¢. Hace apenas tres días, aseguró que vendería hasta nueve hoteles en España, que considera poco rentables, si su situación financiera así lo aconseja en el corto plazo, para generar caja por valor de 120 millones. El primer pago importante que tendrá que encarar será en septiembre de 2004, de 200 millones.

Los efectos de Irak y la neumonía contagian la Cumbre Mundial

Los efectos de la guerra en Irak y de la epidemia de neumonía asiática sobre el turismo mundial serán dos de las principales cuestiones que analiza desde hoy la tercera Cumbre Mundial de Turismo y Viajes. La reunión, que se celebrará en Vilamoura, al sur de Portugal, tiene confirmada la asistencia de los presidentes o responsables de las mayores y más influyentes empresas. Cómo abordar la incertidumbre coyuntural que afecta al sector, tanto en términos económicos, como de confianza personal o empresarial, la gestión calculada de riesgos, un mejor conocimiento de los hábitos de los consumidores y la detección de nuevas oportunidades de negocios, conforman el orden del día. Se aguarda con especial atención una sesión plenaria en la que presidentes de diversas compañías del sector, entre ellas el presidente de la aerolínea española Iberia, Xabier de Irala, hablarán sobre las perspectivas del sector para superar la crisis y las actuales adversidades provocadas por la guerra y la enfermedad. Otros destacados participantes en esta reunión, promovida por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), son el vicepresidente de Sol Meliá, Sebastián Escarrer; el secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMC), Antonio Henríquez Savignac, y la ministra de Turismo de México, Leticia Navarro.