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Más beneficios en Wall Street

Las compañías del Dow Jones mejoraron su beneficio neto un 91,7% en el primer trimestre por los menores saneamientos y los ajustes de costes, pero el resultado operativo sólo avanzó un 9,3% y los expertos apuestan por la cautela

Los resultados de las compañías de EE UU en el primer trimestre de 2002 han superado, en líneas generales, las previsiones del consenso del mercado. Si bien es cierto que las propias empresas habían preparado la sorpresa con unas estimaciones de beneficios conservadoras, convenientemente recortadas a finales del pasado año.

Las compañías incluidas en el índice Dow Jones tuvieron beneficios netos de enero a marzo de 42.601 millones de euros, un 91,77% más que durante el mismo periodo del ejercicio 2002. A nivel trimestral, estas ganancias suponen el mejor registro desde el obtenido en el segundo trimestre de 2000. El repunte de los beneficios se ha apoyado en los recortes de costes y en la reestructuración emprendida por muchas empresas durante el pasado ejercicio, en el que acometieron abultados saneamientos extraordinarios para poner al día el valor de sus activos. Esto genera comparaciones interanuales muy favorables. Además, en las empresas con intereses fuera de EE UU también ha contribuido al alza de los resultados la depreciación del dólar frente a otras divisas, especialmente frente al euro. La debilidad del billete verde hace más competitivos los productos estadounidenses y eleva los beneficios al traducirlos de euros a dólares.

A ello hay que añadir la buena marcha de la industria petrolera, con mucho peso en la Bolsa estadounidense, gracias a los elevados precios del crudo antes de la guerra de Irak. Exxon Mobil, la mayor compañía del sector, ha triplicado su beneficio neto y sus ventas se dispararon un 68%.

Aunque los analistas califican como buenos los resultados, advierten que aún no se puede hablar de un despegue definitivo de las ganancias, después de dos ejercicios consecutivos de retrocesos, porque el incremento a nivel de beneficio neto no ha venido acompañado por una mejora excepcional de las ventas. Con todo, la facturación de las compañías del Dow Jones durante el primer trimestre de 2003 fue de 454.119 millones de dólares, un 12,23% más que en 2002. El resultado de explotación, que hace referencia a la evolución básica del negocio, ha mejorado en torno al 9%, hasta casi los 50.000 millones.

En el caso del S&P 500, el pasado 28 de abril habían publicado resultados 329 compañías, el 65% del total, y los beneficios registraban una subida del 11,7% y superaban las previsiones del mercado en un 6,5%. La sorpresa positiva se ha centrado en los sectores de consumo cíclico, materias primas, tecnología y financieros. Los descensos (menores a lo esperado) han correspondido a eléctricas, transporte e industria. ¿Se mantendrá esta mejora de los beneficios el resto del año? Los analistas se muestran escépticos. 'Para hablar de recuperación de los resultados hay que ver mejoras a nivel de ventas, cosa que aún no ha sucedido', explica Delfina Pérez, analista de Banif. José Luis Martínez, analista jefe de Citigroup, señala que la prueba de fuego para los resultados llegará en el tercer trimestre de este año. 'A partir de ese momento se va a agotar el efecto de la reducción de costes y de la favorable comparación con trimestres de años anteriores', explica. Martínez cree que será entonces cuando los beneficios corporativos tendrán que demostrar su fortaleza por el tirón de los ingresos, en un entorno de mayor demanda propiciado por una recuperación económica.

Cristina Dávila, analista de Sabadell Banca Privada, cree que los resultados de las compañías estadounidenses durante el primer trimestre del año simplemente han cumplido con lo previsto, al partir de una base muy pesimista. 'Sin embargo, es muy significativo ver que muy pocas compañías se atreven a hacer comentarios sobre sus cuentas en los próximos trimestres y que incluso algunas hayan rebajado sus previsiones', advierte. La mejora de los resultados corporativos divide a las firmas de Bolsa acerca de si el mercado de EE UU se encuentra caro o barato.

Abby Joseph Cohen, principal analista de Goldman Sachs, prevé una mejora del beneficio operativo por acción de las compañías del S&P 500, que pasaría de los 42 dólares de 2002 a 46 dólares en 2003 y 51 dólares en 2004. En este contexto, Cohen cree que el mercado está 'infravalorado'. En el departamento de análisis de Sabadell Banca Privada no opinan lo mismo. 'El mercado en EE UU aún está caro. La caída del precio de las acciones no ha sido secundada por un repunte de los beneficios', explica Cristina Dávila. Esta analista señala que el PER (número de veces que el beneficio por acción está incluido en la cotización) del S&P 500 está en 19 veces, mientras que su media histórica está entre 14 y 15 veces. 'Además, si contabilizamos las opciones sobre acciones y los planes de pensiones, el multiplicador del mercado sería de 30 veces', añade.

Saneamientos y extraordinarios

El Dow Jones de valores industriales es el índice bursátil más popular del mundo. Lo integran 30 grandes compañías de los más variados sectores en EE UU. Dentro del sector financiero los resultados del primer trimestre han sido dispares. El beneficio neto de Citigroup cayó un 15% por los extraordinarios del primer trimestre de 2002. Sin incluir los atípicos, las ganancias habrían mejorado un 18% debido a los menores saneamientos (el pasado ejercicio las cuentas de Citigroup se vieron lastradas por Argentina y la bancarrota de Enron). Por su parte, JP Morgan Chase ganó 1.400 millones, un 42% más, el mejor resultado desde la fusión de ambas compañías en 2000. La clave estuvo en el buen comportamiento de sus divisiones de banca de inversión y consumo, así como en la reducción de costes y en las menores provisiones por préstamos no cobrados. American Express ganó 692 millones, un 11,97%, gracias a que los estadounidenses compraron un 10% más con tarjeta de crédito. La compañía ha avisado, sin embargo, de que el brote de neumonía atípica en Asia podría lastrar sus cuentas en el segundo trimestre.

El sector aerospacial, que aún arrastra la crisis derivada de los atentados del 11-S, ha visto además erosionados sus resultados en el primer trimestre por la guerra de Irak. Boeing, el mayor fabricante de aviones del mundo, redujo sus pérdidas en relación a los números rojos de 2002 por las menores provisiones. Sin embargo, ha recortado sus previsiones para el conjunto de 2003 porque prevé un aumento de la morosidad en su división financiera, que presta dinero a las aerolíneas. La baja demanda aerospacial ha provocado una caída del 32% en los beneficios de Honeywell. La compañía mantiene sus objetivos pero avisa que las ganancias se situarán en la parte baja de las previsiones. También tiene intereses en el sector aerospacial General Electric. La mayor empresa del mundo por capitalización bursátil ganó un 20% más, a pesar de la caída de sus ventas, porque en el primer trimestre de 2002 saneó activos por un total de 1.000 millones de dólares. GE ha avisado de que en el segundo trimestre podría incumplir las previsiones de resultados.

El fabricante de automóviles General Motors multiplicó sus beneficios trimestrales por siete debido a la venta de su división de defensa a General Dynamics por 550 millones. Los atípicos también impulsaron los resultados de SBC Communications. La venta de su participación en Cegetel, además de varios ajustes contables, han permitido a la compañía pasar de pérdidas a ganar 5.000 millones.

La depreciación del dólar ha sido clave en la recuperación de los beneficios de compañías como 3M, Caterpillar, Coca-Cola, McDonal's, Johnson & Johnson y Merck. Estas empresas facturan buena parte de sus ventas fuera de EE UU. Kodak también se ha beneficiado de la debilidad del dólar, pero sus ganancias han caído un 69% por los costes derivados del recorte de plantilla y el auge de las cámaras digitales.

Los resultados de Alcoa han sido de los peores del Dow Jones. El fabricante de acero ha sufrido el incremento de los precios del gas y de la electricidad, los principales costes de su actividad. Alcoa ha anunciado que seguirá con la política de despidos iniciada el pasado año para poder cumplir con los objetivos de beneficios.

IBM mejoró sus beneficios en un 16%, impulsada por su división de servicios, que por primera vez en la historia del fabricante de ordenadores, ha aportado más de la mitad de los ingresos, gracias sobre todo a la compra en octubre de la consultora LLP IBM a PricewaterhouseCoopers.

El Nasdaq mejora, pero Microsoft se estanca

Los expertos señalan que aún no se puede hablar de una recuperación de la inversión en tecnología. Sin embargo, los últimos resultados presentados por las nueve compañías con más peso en el índice Nasdaq (Microsoft, Cisco, Intel, Oracle, Amgen, Dell Ebay, Qualcomm y Aplied Materials) apuntan una recuperación de los beneficios. Las ganancias totales de estas empresas mejoraron un 14,54%, hasta los 6.509 millones de dólares. Las ventas subieron un 11,11% (35.675 millones) y el resultado de explotación conjunto creció un 24,8%, para situarse en 9.173 millones.

Cuatro de estas empresas tienen ejercicios fiscales irregulares, por lo que no se puede hablar de resultados del primer trimestre de 2003 en un sentido estricto.

Microsoft, el mayor fabricante de software del mundo, es la compañía con más peso en el Nasdaq (también está incluida en el Dow Jones). La empresa fundada por Bill Gates ganó en el tercer trimestre de su ejercicio fiscal un 2,05% más que en el mismo periodo del año anterior.

'En un ambiente como el actual, se trata de unos buenos resultados', comentó un analista a Bloomberg. La mejora de los beneficios estuvo apoyada por los pedidos de dos y tres años que muchos clientes firmaron con la compañía en 2002 y que le proporcionan una estabilidad a corto plazo en sus ventas.

Microsoft aprovechó la presentación de resultados para rebajar sus previsiones de beneficios de cara a su próximo ejercicio, algo a lo que los expertos restaron importancia porque suele ser una práctica habitual de la empresa ofrecer unas estimaciones prudentes.

Intel es la otra empresa que está presente tanto en el Nasdaq como en el Dow Jones. Las ventas del fabricante de piezas para ordenadores cayeron un 0,4%, mientras que el beneficio neto se situó en 915 millones de dólares, un 2,24% por debajo de las ganancias obtenidas en el primer trimestre de 2002. Intel elevó el precio de algunos productos en más de un 40%, lo que le hizo perder clientes, según reconoció su jefe financiero, Andy Bryant.

Intel aprovechó la presentación de resultados para mejorar las previsiones de cara al segundo trimestre. La compañía con sede en California espera que las ventas de piezas para procesadores sigan ofreciendo muestras de mejora. La facturación de abril a junio, según las nuevas estimaciones, será de 7.000 millones de dólares -frente a los 6.400 millones de la previsión anterior-, un 10% más que en el segundo trimestre del pasado ejercicio.

'La revisión al alza de las previsiones de Intel se trata de una gran noticia, no sólo para la propia compañía, sino para el conjunto del sector tecnológico estadounidense', apunta un analista a la agencia Bloomberg.

El dividendo medio sube este año un 38%

En los años de la burbuja bursátil Wall Street dio la espalda a los dividendos. El pay-out de las compañías (parte de los beneficios que se destina a retribuir al accionista) se mantuvo bajo, ya que las empresas preferían usar el flujo de caja para invertir o para crecer vía fusiones y adquisiciones. Los inversores tampoco se mostraban muy interesados. Preferían la revalorización de sus títulos y evitar la doble imposición fiscal de los dividendos.

Esta filosofía cambió a partir del año pasado. Las compañías empezaron a utilizar el dividendo para compensar a sus accionistas por la caída de las cotizaciones, los menores resultados y los escándalos contables.

Goldman Sachs prevé que la mejora del pago de dividendos continúe en 2003 y 2004, aunque no entre en vigor el recorte de impuestos promovido por la Administración Bush. El banco de inversión estadounidense estima que el dividendo por acción de las compañías del S&P 500 en 2003 se situará en 16,45 dólares, un 38% más que la retribución de 2002. En 2004, Goldman Sachs prevé que el dividendo por acción sea de 16,75 dólares.

'La mayoría de las compañías estadounidenses han saneado su balance y cuenta con efectivo suficiente como para pagar buenos dividendos. Además, el coste de oportunidad sigue siendo muy bajo debido a la desaceleración de las inversiones de capital', explican los analistas de Goldman Sachs.

A pesar del incremento de los dividendos, los expertos prevén que el ratio del pay-out disminuya en los próximos trimestres debido a que el beneficio operativo crecerá a un mayor ritmo que la retribución al accionista.

El presidente de EE UU, George Bush, anunció el pasado mes de enero un paquete de medidas de estímulo a la economía, entre las que se encontraba la exención fiscal en el impuesto de la renta para los dividendos cobrados por los particulares. Se intenta eliminar la doble imposición que supone que las empresas paguen impuestos por los beneficios obtenidos y los particulares vuelvan a tributar por la parte de los mismos que se les reparte.

El abultado déficit fiscal de EE UU puede dar al traste, sin embargo, con la idea de unos dividendos libres de impuestos.