Renta

El contribuyente es responsable de su IRPF aunque lo calcule un asesor fiscal

Se hacen declaraciones de la renta y patrimonio a partir de 30 euros'. Pasado mañana se abre el plazo para presentar el IRPF de 2002. En ese momento, los anuncios ofreciendo servicios de asesoría fiscal inundarán el paisaje urbano. A la ahora de elegir a quién confiar el IRPF, hay que tener presente que, con independencia de quién haga los cálculos, el único responsable ante Hacienda es el contribuyente.

Y esta advertencia sirve tanto para quien opta por un asesor fiscal de todo a 100 como para quien acuda a una boutique legal, a su entidad bancaria o a los propios servicios de asistencia de Hacienda. Según el Directorio Central de Empresas del INE, España cuenta unas 140.000 empresas dedicadas a auditoría, asesoramiento jurídico, contable o fiscal. La mayor parte (el 60%) son profesionales individuales.

Saber cuántas de estas empresas se dedica sólo a los impuestos es imposible. Este colectivo no necesita estar colegiado ni requiere una titulación específica para trabajar ni está sometido a una normativa que regule su actividad. Cualquiera que esté un poco dotado para la informática puede adquirir un programa de ayuda fiscal y hacer el agosto con el IRPF.

Sin embargo, la mayoría de los asesores fiscales son economistas o abogados o gestores administrativos. Cada uno depende de sus respectivos colegios y agrupaciones. En la mayoría de los casos, cuentan con un código deontológico y cada vez es más frecuente que tengan un seguro de responsabilidad civil. Desde el primer momento que surja un conflicto con Hacienda, hay que hablar con el asesor.

Por los retrasos en presentar la declaración, los errores de cálculo o la mala calificación de un ingreso, el asesor debe asumir su responsabilidad. Ante Hacienda, quien repare el fallo será el contribuyente. Pero el asesor debe resarcir del mayor coste a su cliente. Lo habitual será que el profesional, por su propia iniciativa, asuma la responsabilidad. De ahí que sea interesante acudir a un experto que cuente con un seguro de responsabilidad civil. En el peor de los casos, siempre están los tribunales.

Banca privada

Muchos asesores, para dar más fuerza al vínculo que les une con su cliente, firman las declaraciones como responsables. Otros facilitan el domicilio del despacho como domicilio del cliente a efecto de notificaciones, etc. Junto a los profesionales de la tributación, las entidades financieras han potenciado sus servicios fiscales. Bancos y cajas calculan el IRPF a los clientes que presentan la declaración simplificada. Su responsabilidad se limita a retrasos en la presentación o errores de cálculo. Al solicitar una hipoteca o suscribir un fondo de inversión, los empleados de las sucursales informan sobre el trato fiscal del producto. Se trata de una simple orientación y no está de más contrastar los datos.

Antes de elegir al profesional adecuado hay que examinarse como contribuyente. Si se tienen inversiones, será adecuado un experto en finanzas. Aquí, la banca privada está ganando terreno a los asesores fiscales, como reconoce la memoria de 2002 de la Fiscalía Anticorrupción. Si se tienen casas en alquiler, un abogado tributarista eventualmente puede solucionar problemas con los inquilinos. Si se es empresario, lo adecuado será un experto contable que también lleve las cuentas durante todo el año.

La información de Hacienda

Información tributaria general: 901 335 533

Solicitud de datos fiscales: 901 121 221. Del 1 de abril al 20 de junio. Se debe facilitar el importe de la casilla 58 de la declaración de 2001.

Cálculo de declaraciones: 901 222 250. Desde el 2 de mayo hasta el 20 de junio. De 9 a 21 horas.

Cita previa: 901 223 344. Desde el 24 de abril hasta el 27 de junio. Sólo para declaraciones simplificadas u ordinarias de empresarios en módulos.

Internet: www.agenciatributaria.es. Se pueden descargar programas para calcular el IRPF y el manual de ayuda. Para presentar el IRPF hay que tener un certificado electrónico.