Informe

La OCDE revisa a la baja el crecimiento de España al 2,1% para 2003

En su informe semestral de Perspectivas Económicas publicado hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señaló que la progresión del Producto Interior Bruto (PIB) español seguirá siendo superior a la media de la zona euro, lastrado en particular por Alemania. Pero el diferencial también persistirá en términos de inflación, ya que después de subir un 3,6% de media en 2002, el índice de precios al consumo en España aumentará un 2,9% este ejercicio y un 2,4% el que viene (un 1,9% en la zona euro en 2003 y un 1,7% en 2004).

Los autores del informe subrayaron que "el problema del diferencial de inflación debería solucionarse no por un endurecimiento de la política presupuestaria, sino más bien por reformas estructurales, principalmente por modificaciones del sistema de negociaciones salariales para atenuar las rigideces de los salarios nominales y por una intensificación suplementaria de la competencia en ciertos sectores".

Tras constatar que ese diferencial se debe "en parte" a factores excepcionales, indicaron que a comienzos de este año los salarios negociados han progresado en torno al 3%, lo que implica una baja de los salarios reales, aunque las cláusulas de revisión podrían suponer un alza mayor con una inflación elevada.

"La persistencia a medio plazo de un diferencial de inflación con la zona euro -insiste el informe- es preocupante porque erosiona progresivamente la competitividad". La recuperación económica esperada en España para la segunda mitad de este año interrumpirá el alza del desempleo, que, no obstante, será superior este año (12%) al pasado (11,4%), antes de volver a bajar en 2004 (11,7%), según la OCDE.

La organización comentó que los indicadores coyunturales presagian que no habrá una "recuperación inmediata de la actividad" en los próximos meses, y que aunque los encargos de las empresas han mejorado y el empleo "se ha recuperado ligeramente", las ventas de coches han seguido bajando y la confianza de los consumidores ha caído "a su punto más bajo desde hace siete años".

En cuanto a la política presupuestaria, estimó que la rebaja del impuesto sobre la renta se traducirá en una pérdida de ingresos equivalente al 0,5% del PIB este año, que acabará con un déficit "próximo" a esa cifra. "La existencia de un ligero déficit coyuntural no viola el espíritu de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que autoriza una cierta flexibilidad en su puesta en práctica", señaló. En cuanto a la reducción de impuestos, los autores del estudio afirmaron que dinamizará el consumo privado que, ayudado también por un "crecimiento más fuerte del empleo", crecerá un 2,3% este año (tras un 1,9% en 2002)y un 3,2% en 2004.