Alemania

Schröder intenta recabar apoyos en su propio partido para las reformas

El canciller germano está encontrando los mayores escollos al plan de reformas sociales dentro de su propia casa, entre las filas del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). La presión del ala más izquierdista de esta formación ha llevado a Schröder a convocar un congreso extraordinario del partido el próximo 1 de junio, en el que intentará lograr el apoyo de las bases a su programa de reformas.

El proyecto, conocido como Agenda 2010, intenta sanear el casi insostenible mecanismo de Seguridad Social alemán y reducir el abultado déficit público del país. Para conseguirlo, Schröder propone modificar algunos de los pilares del Estado de bienestar alemán, como el subsidio de desempleo o la protección de los trabajadores contra el despido.

Mantener el proyecto

Hans Langguth, viceportavoz del Gobierno de Schröder, insistió tras el anuncio del congreso extraordinario en que la convocatoria no supone un cambio en los planes del Ejecutivo.

'Las líneas maestras del proyecto se mantienen', dijo Langguth, que añadió que el canciller cuenta con que el congreso extraordinario apoye la Agenda 2010 y que, por ello, 'no habrá cambios en el calendario previsto'.

El canciller espera ver las reformas plasmadas en leyes cuanto antes, pero algunos analistas políticos han señalado ya que la convocatoria de un congreso del partido supondrá mayores costes y un retraso en los planes del ejecutivo.

El sector crítico con la reforma del Estado de bienestar reunió la pasada semana 70.000 firmas, casi un 10% de los miembros del SPD, en contra de los planes de Schröder.

Las principales críticas se centran en el recorte de las prestaciones por desempleo y la flexibilización de la protección contra el despido anunciada por el Ejecutivo. Algunos miembros del partido, como Andrea Ypsilanti, presidenta del SPD en el Estado federado de Hesse, han pedido la reintroducción del impuesto sobre el capital para contribuir a la financiación del mecanismo de la Seguridad Social.

Por otro lado, Niels Annen, presidente del Juso, el equivalente a las juventudes socialistas, ha declarado que la Agenda 2010 'supone una equivocación social con la que no colaborará el SPD'.

A lo largo de los últimos días han empezado a salir a la luz varias cifras concretas sobre los ahorros que se lograrán con la implantación de la Agenda 2010, pero estos datos no parecen convencer a los detractores.

Los expertos encargados de la elaboración de propuestas cifraron ayer en 3.000 millones el ahorro que permitirá la equiparación de los subsidios entre parados crónicos y perceptores de ayuda social, una de las medidas previstas.

Según estos pronósticos, unos 2,7 millones de parados de larga duración pasarían a percibir de forma progresiva a partir del próximo año un solo subsidio, que quedaría al nivel de la ayuda social.

Además, las propuestas en materia sanitaria elaboradas por la comisión Rürup, creada por el Gobierno para el lanzamiento de iniciativas de reforma, supondrán un ahorro de 24.000 millones de euros en el sector sanitario gracias a medidas como la subida de los medicamentos genéricos o el pago de una tasa por la visita al especialista.

Menor crecimiento

Por otra parte, el grupo de los seis principales institutos económicos de Alemania adelantó ayer los principales datos de su informe de primavera, que será presentado oficialmente hoy. Los expertos han revisado a la baja las previsiones de crecimiento que hicieron el pasado otoño y consideran ahora que la economía germana no crecerá en 2003 más de un 0,5%, frente al 1% pronosticado el pasado mes de noviembre.

Según los institutos germanos, la cifra de parados alcanzará este ejercicio los 4,45 millones de personas, mientras que el déficit público alcanzará hasta el 3,4% del PIB.