Guerra en Irak

Las tropas aliadas estrechan el cerco sobre Bagdad con rapidez

Los soldados de la coalición anglo-estadounidense están avanzando a fuerte ritmo en dirección a la capital iraquí, y algunos contigentes se encuentran a una distancia de entre 30 y 40 kilómetros de Bagdad, dijeron ayer fuentes militares norteamericanas.

De acuerdo con estas afirmaciones, las tropas invasoras pasaron ayer la ciudad de Kerbala, de la cual sólo han tomado los alrededores, y la población sigue bajo control del Ejército iraquí. También se ha informado que los coaligados han cruzado un puente sobre el Tigris a la altura de Kut, a 40 kilómetros de Bagdad. Allí, siempre según el mando aliado, han destruido la división Bagdad de la Guardia Republicana de Irak, un extremo que ha sido desmentido por el Gobierno de Sadam Husein.

Kerbala ha sido sometida a un intenso fuego aéreo y de artillería, pero, al igual que Kut, no ha caído en manos de las tropas invasoras. Los bombardeos también continuaron en Bagdad, donde varios testigos aseguraron que ha sido alcanzado un edificio de una maternidad de la Cruz Roja y otros edificios civiles, varios coches particulares y complejos presidenciales. Se informa de nuevos muertos civiles, pero no se precisa el número de víctimas.

En el sur, en la ciudad de Nayaf, las tropas estadounidenses, protegidas por aviones y helicópteros, atacaron a las milicias leales al Gobierno. Fuentes militares aliadas dijeron que ya han penetrado en la ciudad y que los milicianos disparan desde una mezquita. También han caído 16 bombas de 900 kilos cada una sobre Basora, mientras el fuego de artillería cae incesantemente sobre las tropas iraquíes que resisten.

Por el norte, la ciudad de Mosul, hacia donde han comenzado a avanzar guerrilleros kurdos protegidos por la aviación estadounidense, fue sometida ayer a bombardeos desde aviones B-52. El mando central de las fuerzas invasoras ha reconocido que por primera vez se están utilizando bombas de racimo, de 450 kilos cada una, contra tanques iraquíes.

El martes, fuentes de la Cruz Roja habían denunciado que la población civil había sido alcanzada por este tipo de bombas formadas por bombas más pequeñas que estallan a determinada altura y dispersan los artefactos explosivos. Cuando estos artefactos estallan se dispersan las esquirlas en áreas muy amplias y eso provoca mayor destrucción. Estas bombas ya habían sido utilizadas por Estados Unidos en la Guerra del Golfo en 1991, y también en la más reciente campaña militar de Afganistán.

Acuerdo con Turquía

Por otra parte, las complejas relaciones entre Washington y el Gobierno turco conocieron ayer un importante desbloqueo, luego del encuentro que sostuvieron en Ankara el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abdulá Gul.

Tras la reunión, Gul dijo que 'Turquía es parte de la coalición... La ayuda alimentaria, el abastecimiento de combustible y la ayuda humanitaria hacia el norte de Irak se harán a través de Turquía. Lo hemos acordado'. Para no dejar dudas, Gul afirmó que 'la visita de Powell ha reforzado las relaciones EE UU-Turquía y ha puesto fin al escepticismo sobre nuestras relaciones'. EE UU tuvo que modificar sus planes militares por el rechazo turco a sus tropas.

Ahora, los vehículos militares aliados podrán repostar combustible cuando lo necesiten en territorio turco. Hasta ahora, Turquía sólo había autorizado que los aviones de la coalición surcaran su espacio aéreo.

Powell, por su lado, aseguró que las operaciones militares en Irak estaban desarrollándose según lo planeado y que queda muy poco tiempo para llegar al final de la guerra. Una aseveración que encontró eco ayer en el primer ministro británico, Tony Blair, que habló sobre el nuevo gobierno que deberá instaurarse en Irak a la caída del régimen de Sadam.

A su juicio, 'Irak no debe ser gobernado ni por la coalición (aliada) ni por la ONU. Debe ser gobernado por los iraquíes lo antes posible'. En su comparecencia semanal ante el Parlamento, Blair descartó que un general estadounidense vaya a tomar el mando en Bagdad después de la guerra y defendió la instauración de un nuevo Gobierno 'ampliamente representativo'.

Blair marcó así una importante diferencia con el plan de Washington, que busca colocar a un militar retirado para administrar el país árabe, y negó que esto sea decisión tomada.