Ajustes

La UE descarta autorizar las ayudas a las aerolíneas al entender que la crisis es ¢asumible¢

La caída de la demanda, el aumento en el precio del combustible y el incremento de los seguros para volar a Oriente Próximo han hecho saltar las alarmas y varias compañías han iniciado ya ajustes que van desde la cancelación de vuelos, en el mejor de los casos, al drástico recorte de plantilla. Sin embargo, Loyola de Palacio ha señalado que, en opinión de la Comisión, la situación es "asumible" por las compañías y sólo cabe la posibilidad de compensar a las operadoras que no vuelen a causa del cierre de espacios aéreos. La comisaria señala que, aunque ha descendido el número de pasajeros, no hay que hacer frente al precio del petróleo "absolutamente disparado" de otros conflictos.

De Palacio reconoce, eso sí, que "el gran problema que pueden tener es la "competencia desleal por parte de países terceros que den apoyo a sus aerolíneas¢. De hecho, en Estados Unidos está sobre la mesa la misma cuestión. La decisión sobre autorizar o no las ayudas aún no se ha tomado porque la Administración se encuentra muy dividida. En el caso de que se aprobaran, las aerolíneas europeas quedarían en desventaja al no poder recibir ninguna inyección económica de los Gobiernos europeos, a no ser que cuente antes con el permiso de Bruselas. De acuerdo con la legislación comunitaria, estas ayudas están prohibidas porque suponen una distorsión de la competencia que ataca a la esencia misma del mercado único.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha calculado que las aerolíneas americanas, las más afectadas por el conflicto, perderán cerca de 10.000 millones de dólares en 2003, que se suman a los 100.000 millones que ya arrastraban y sufrirán la destrucción de 70.000 empleos directos. En las europeas, la situación también es grave y se han lanzado a adoptar medidas de urgencia que les permitan evitar de la crisis. El caso más grave es el de British Airways, que va a hacer efectivo en las próximas semanas 13.000 despidos que había previsto realizar en un plazo mucho mayor. La alemana Lufthansa ha anunciado hoy mismo que está preparando un plan para recortar al menos un 20% sus costes. En general, todas han reducido su capacidad, ninguna vuela a los países limítrofes con Irak y pocas mantienen sus rutas a Israel.

Juego de tarifas

La postura de las compañías españolas es opuesta a la tónica dominante. Según el resumen mensual que elabora Iberia, se están anunciando vuelos de hasta 25 euros por trayecto. El resto de las asociadas en la IATA, en cambio, defienden la subida de tarifas.

La crisis del sector se traduce, como es lógico, en una caída generalizada en la cotización bursátil. Desde mediados de la semana pasada, la tendencia a la baja es imparable para todas las grandes compañías europeas, incluida Iberia que, a pesar del tono de optimismo que mantiene estos días en sus comunicados, no consigue zafarse del pesimismo general.