Incertidumbre

El miedo a que la guerra sea más larga de lo previsto atenaza las Bolsas del mundo

Vuelta atrás de los principales índices bursátiles. Disminuye la volatilidad respecto a días anteriores, pero sigue el dominio de las operaciones vinculadas a futuros y derivados. æpermil;stos, como ya es habitual desde hace tiempo, bailan el ritmo frenético del futuro del S&P 500. Del dominio de los futuros da idea el hecho del comportamiento acompasado de los mercados. Las variaciones han sido mínimas desde el comienzo de la guerra entre mercados. Si hoy baja uno en exceso, mañana lo corrige hasta equipararse con el resto.

El Ibex terminó la tanda con una caída del 1,96% en un día en que la tendencia bajista se mantuvo desde principio a fin. El principal índice del mercado español arrojó una desviación intradía del 1,67%. La referencia de los 6.000 puntos, aunque ha perdido gran parte del protagonismo de hace unos meses, vuelve a ser clave. Se asemeja, según los observadores del mercado, a una aguja de marear.

Ayer cerró muy cerca de dicho soporte (6.022,4 puntos), lo que significa que en términos anuales acumula una caída del 0,24%. El arrastre del Ibex se produjo por Telefónica (3,06%) y Santander (1,72%). Repsol tuvo mucho que ver también en la caída del índice (-4,23%). Endesa se ha desprendido de un 3% de la petrolera a un precio de 13,75 euros, frente a los 14,20 a los que cerró la víspera.

El volumen, flojo. Se negociaron 1.156 millones.

En los pronósticos y decisiones de los participantes en el mercado se generalizó ayer la idea de que la guerra será más larga de lo previsto y que los efectos colaterales son ya miles de muertos en el campo de batalla. Aumenta la crispación, asimismo, en el mundo, con manifestaciones de protesta constantes.

Aunque los mercados se resisten a perder posiciones de manera alocada, la realidad es que comienzan a detectarse posiciones con apuestas por lo peor, es decir, una guerra larga, con altos precios del petróleo y efectos letales sobre la actividad económica en el mundo.

En los mercados abundan las críticas, además, a la actitud de Bush de empezar a adjudicar a dedo contratos para la reconstrucción de Irak a empresas que han tenido relación directa e indirecta con su entorno político, como por ejemplo con Dick Cheney, el vicepresidente.

Otro de los asuntos que comienza a pesar sobre los mercados es el aumento de advertencias sobre los graves riesgos que se ciernen sobre la economía mundial. Las manifestaciones que hizo el miércoles el director general del FMI dejaron poco margen al optimismo.

En Europa, el centro de atención es la situación en Alemania. El martes fue el presidente del Bundesbank el que advirtió de la debilidad económica y el miércoles fue Remsperger, al considerar que 'sería una sorpresa muy positiva' una tasa de crecimiento del 1% para este año. Los expertos recuerdan que el Gobierno alemán aún no ha revisado su crecimiento oficial para este año del 1,5%.