Mensajes cortos

La británica iTouch compra la española Movilisto por 60 millones

El teléfono móvil se ha convertido en un nuevo medio de venta de contenidos. Programas, música, viñetas... Todo puede enviarse a un móvil a través de un mensaje multimedia. Conscientes de este movimiento imparable, el grupo Movilisto, una de las firmas líderes en España y Portugal de servicios y contenidos para móviles, anunció ayer su fusión por absorción con la británica iTouch, en una operación valorada en 60 millones.

El 50% de la operación se realizará por intercambio de acciones y el otro 50% en metálico, con un desembolso inicial de 35 millones de euros y otros 25 millones en los próximos 24 meses. La compra coloca a los propietarios y fundadores de Movilisto, Gonzalo de la Cierva y Karl Atle Kittelsen, como principales accionistas individuales de la nueva compañía, con un 20% de las acciones. El resto está repartido entre el grupo Independent (40%), los fundadores de iTouch (10%) y el 30% en Bolsa.

Según Gonzalo de la Cierva, consejero delegado del Grupo Movilisto, la nueva compañía mantendrá ambas marcas. 'El objetivo es crecer en Europa y colocarnos entre las tres primeras empresas del sector en todos los países europeos', añade. El directivo asegura que pronto anunciarán nuevas compras para estar presentes en los tres países del Viejo Continente donde aún no están (Alemania, Francia e Italia). 'Vamos a crecer vía adquisiciones, como Tiscali', subraya.

Según De la Cierva, aunque a Movilisto le iba bien el negocio (el pasado año tuvo una facturación bruta superior a los 36 millones de euros y un beneficio de 12,9 millones), al igual que a iTouch, que facturó más de 49 millones de euros y está a punto de entrar en beneficio, 'este negocio está de moda y sabíamos que necesitábamos el apoyo de una empresa que cotizara en Bolsa y de un grupo de medios'. En iTouch encontraron ambas cosas.

A la compañía británica, por su parte, le pasaba algo parecido. Buscaba unirse a alguien que le permitiera extender su presencia en Europa, donde querían crecer. 'Estaban en Australia, Nueva Zelanda, Suráfrica, Israel y Tailandia, pero en Europa sólo estaban en Inglaterra e Irlanda; y ahí nosotros les reforzábamos'.

Los directivos de ambas firmas saben que deben alcanzar un mayor tamaño si quieren competir en los nuevos negocios del móvil. 'Van a entrar todos los grupos mediáticos. Y también lo hará Microsoft, como lo ha hecho ya Yahoo', advierte De la Cierva. Este portal compró recientemente un 10% de la empresa de servicios y contenidos móviles Zed (del grupo Sonera) con la opción de compra del 100% a ejercer en dos años. 'La estrategia de Vodafone Live también es similar', dice el directivo español.

La clave para entender los movimientos empresariales actuales (hace poco Buongiorno-MyAlert compró el portal de música Vitaminic) está en la llegada de la tercera generación de móviles (UMTS). 'Con los mensajes cortos (SMS) la importancia de los contenidos era menor y crear un logo o un horóscopo no tenía mucho problema. Ahora, con los MMS, los contenidos son clave y hablamos de derechos globales. Tienes que tener un tamaño suficiente para que los grandes proveedores de contenidos Universal, Columbia, Time Warner, etcétera te den los derechos', señala De la Cierva.

La nueva compañía trabaja con más de 30 operadores en todo el mundo (Telefónica, Vodafone, Amena, BT, Orange o Deutsche Telekom, entre otras), suma 84 millones de llamadas de voz, un volumen próximo a los 400 millones de SMS y un mercado de cerca de 120 millones de usuarios. Entre sus clientes destacan empresas como El Corte Inglés, Microsoft, RTVE, Sogecable, Telefónica, Repsol YPF, Coca-Cola, EMI, Universal, Yahoo o Nokia.

Las sinergias entre ambas son claras, aseguran. ITouch tiene su principal negocio en el segmento de la voz, mientras Movilisto lo tiene en el segmento de los datos.

La concentración de empresas en este negocio continuará, en opinión de De la Cierva, aunque asegura que 'no quedan muchas empresas saneadas'. Entre las grandes destacan la sueca Aspiro y la italiana Acotel.