Discrepancias

Un estudio pone en duda la lentitud de la justicia

La sensación que está en el ánimo de todos es que la justicia es lenta. Y esta es la causa por la que sorprende el resultado de un estudio realizado por el catedrático en Economía Aplicada Santos Pastor en el que se concluye que la justicia no es lenta.

El estudio, Dilación, eficiencia y costes. ¿Cómo ayudar a que la imagen de la justicia se corresponda mejor con la realidad?, fue presentado ayer en el foro que organiza la Fundación BBVA sobre la reforma y gestión de la justicia junto a otros dos informes, La imagen ciudadana de la justicia, realizado por el catedrático de Sociología José Juan Toharia, y Para medir la calidad de la justicia: Abogados y Procuradores, elaborado por el doctor en Sociología Juan José García de la Cruz.

En el informe de Santos Pastor, el primero que se hace en España sobre dilaciones en los tribunales, se destaca que el 28% de los casos se resuelve en menos de tres meses; el 54%, en menos de seis, y el 78,5%, en menos de un año. Sólo el 4% de los procedimientos se sentencia en más de tres años.

Según Santos Pastor, 'este último dato es el que provoca la percepción de que la justicia es lenta, aunque la realidad, como demuestra el estudio, no es así'. Este informe también muestra que hay instancias, como algunas salas del Tribunal Supremo, en las que los retrasos son preocupantes. La Sala de lo Penal tarda en resolver los casos entre tres y cuatro años. Pero son las Salas de lo Civil y de lo Contencioso-Administrativo las que más tardan en dictar sentencia. La mayoría de los casos de la Sala de lo Civil dura siete años y los de la Sala de lo Contencioso-Administrativo, entre cuatro y cinco años.

En opinión de Santos Pastor, la optimización de los recursos de la justicia podría subir los resultados o la productividad un 25%. Otra conclusión a la que llega este economista es que los acuerdos extrajudiciales son escasos. Una práctica que ayudaría a rebajar, en su opinión, la excesiva judicialización que se registra en juzgados y tribunales.

Menor crecimiento del PIB

El mal funcionamiento de la justicia incide de forma negativa en el crecimiento económico. Es otra de las conclusiones del estudio. Y se traduce en menos inversiones, menos contratos laborales, descensos en el crédito comercial y financiero, etc. Se estima que, junto con 'la corrupción, reduce la tasa de crecimiento del PIB cerca de un cuarto de punto'.

La imagen que los ciudadanos tienen de la justicia es mala. Pero esto, según José Juan Toharia, 'no es una novedad en España ni en los países de nuestro entorno'. Sin embargo, la encuesta revela que hay contradicciones y ambivalencias sobre la imagen de la justicia a causa de los tópicos acumulados durante siglos .

El estudio del profesor García de la Cruz destaca que abogados y procuradores aprueban en términos generales la labor de los jueces, aunque el 45% de los abogados afirma haber sido vejados alguna vez por los jueces.