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Rentabilidad

Los reguladores extreman la vigilancia sobre los fondos de inversión de alto riesgo

El fondo GDRI promete una rentabilidad del 32% como mínimo. Es un hedge fund domiciliado en las Islas Wylshock, del océano Índico, y por eso no está sujeto a requisitos de transparencia y registro, tal y como se señala en su página web (www.growthventure.com). Sólo admite a 99 partícipes, por lo que la página web urge a invertir cuanto antes. Las solicitud se hace vía Internet, pinchando en un vínculo.

'¡Usted podría haber sido estafado!', exclama la pantalla cuando el inversor pincha en dicho hipervínculo. Las Islas Wylshock no existen y Growthventure.com es un invento del regulador bursátil de Estados Unidos, la SEC, para advertir a los inversores de los riesgos de los hedge funds. La SEC ha trabajado en 25 casos de fraude relacionados con hedge funds y advierte especialmente contra los fondos domiciliados en paraísos fiscales.

La invención de la SEC se ajusta a las ofertas de algunos hedge funds. Esta denominación, que en castellano significa fondos de cobertura, engloba a muchos tipos de fondos. Sus características comunes son la complejidad, el uso de derivados y la inversión a crédito. Algunos buscan controlar el riesgo, pero otros hacen las apuestas más arriesgadas. El fondo japonés Eifuku era uno de éstos, y este enero perdió el 98% de su capital en siete sesiones de Bolsa. Su quiebra afectó al propio George Soros. Son estos fondos los que vigilan muy de cerca los reguladores.

'No decimos a la gente que no invierta en hedge funds', declaró a Reuters un portavoz de la SEC. 'Pero es importante que los inversores conozcan los riesgos'. En esta misma línea se expresa la CNMV. Blas Calzada señaló el miércoles pasado que 'los hedge funds dan miedo a los inversores, pero cualquier cosa que dé una información adecuada es correcta. Los inversores tienen que saber el riesgo que asumen'.

En España hay algunos productos de este tipo registrados por la CNMV. Suponen un riesgo alto, pero están supervisados. Después están los domicilados en Luxemburgo, que pueden ser adquiridos por personas jurídicas pero no comercializados activamente. La última opción, la que los expertos no aconsejan, los domiciliados en los paraísos fiscales. Como el GDRI.

Además de los riesgos que suponen los hedge funds para sus partícipes, los reguladores no sólo han puesto la lupa en los efectos de estos fondos sino sobre el conjunto del mercado. El documento puesto a consulta del comité de reguladores europeos (CESR) sobre la directiva de abuso de mercado hace referencia a algunas de las prácticas de los hedge funds cuando habla de aspectos a tener en cuenta a la hora de evaluar si ciertas operaciones suponen manipulación de precios. Por ejemplo, se debe valorar en qué medida las órdenes llevadas a cabo por personas con una posición muy larga o muy corta en un instrumento financiero conducen a variaciones en el activo subyacente.

El CESR, de hecho, había iniciado una línea de investigación sobre la volatilidad del mercado y la regulación de los hedge funds. Pero en enero abandonó estos trabajos para centrarse en su prioridad, el plan de acción de servicios financieros. En esta misma línea, una de las primeras tareas de William Donaldson, nuevo presidente de la SEC, puede ser endurecer la supervisión sobre los hedge funds, forzando a los gestores a registrarse como asesores financieros y restringiendo quién puede comprarlos.

Asimismo, baraja cambiar las reglas sobre la venta a crédito, es decir, la venta de acciones prestadas. Este mecanismo se utiliza para apostar por caídas de la Bolsa: se piden las acciones, se venden y después se compran más baratas para devolverlas y embolsarse la diferencia. Hace un año Japón limitó este tipo de operativa.

Los gestores españoles, a la espera de la nueva ley

Inverco, la patronal de las gestoras de fondos, espera que antes de fin de año esté redactada la ley de inversión colectiva. Esta norma trasladará al derecho español la directiva europea de fondos de inversión. Los expertos esperan que se supriman ciertas barreras sobre la comercialización de fondos y que se amplíe la gama de activos en los que se puede invertir. Ahora bien, las gestoras esperan los detalles del desarrollo reglamentario.Manuel Cabezas, de BNP Paribas Banca Privada, considera que es difícil que se abra mucho la mano: 'El ánimo del regulador es la transparencia absoluta, pero el ánimo del hedge fund es todo lo contrario, es que no se sepa muy bien cómo gana dinero. En todo caso, se puede conseguir que se comercialicen fondos de este tipo bajo el paraguas de un garantizado'. La CNMV señala que, en cualquier caso, si quieren venderse al público, tienen que cambiar su funcionamiento, no esperar a que cambien las normas. 'No caben más porque no pueden cumplir los criterios de concentración de riesgo. Si se desarrollan de manera que los cumplan, los autorizaremos'. Actualmente, en la CNMV hay sólo unos pocos fondos de gestión alternativa. Santander tiene el Long-Short Europa, dedicado a tomar posiciones largas y cortas en renta variable europea, utilizando derivados tanto cotizados como fuera de mercado. En los últimos 12 meses ha perdido el 6,1%, según Bloomberg. Caja Madrid tiene el Madrid Gestión Alternativa, que según su folleto busca maximizar el binomio rentabilidad/riesgo. Cae el 6,42% en un año. También tiene el Gestión Dinámica, que trata de controlar el riesgo y la volatilidad del mercado. Atlántico Gestión Dinámica e Iberagentes Multigestión Alternativa buscan la misma política, pero ambos son fondos de fondos. Son los únicos hedge funds disponibles a particulares.

Una quinta parte de los 'hedge funds' cerraron el año pasado

La industria de los hedge funds vivió en 2002 su peor ejercicio desde 1998. El rendimiento anual se quedó en el 3,04%, una rentabilidad muy pequeña para un sector que se había acostumbrado a finales de los noventa a plusvalías de dos dígitos. De este modo, casi tres cuartas partes de los fondos no han conseguido la comisión por resultados que cobran a los clientes al no haber conseguido objetivos. Ochocientos fondos, alrededor de una quinta parte del total, han tenido que cerrar sus puertas el año pasado. Los hedge funds son un producto financiero elitista. Piden grandes sumas de capital y, además, se recomienda tener sólo una pequeña parte de la inversión en estos fondos (el 5%, o el 10% como mucho). Por eso sólo grandes fortunas canalizadas a través de banca privada, fondos de inversión o, en menor medida, de pensiones, invierten en ellos. Una amplia gamaLas diferencias entre los distintos tipos de hedge funds son muy amplias. Están, por ejemplo, los bajistas (short), pero también hay fondos long/short, que toman posiciones agresivas tanto al alza como a la baja. Otros minimizan el riesgo pero sólo invierten en derivados y otros sólo se dedican a arbitrar en procesos de fusión o a negociar con ellos. Hay fondos que sólo se dedican a arbitrar entre acciones y bonos convertibles y otros que lo hacen con renta fija. Asimismo, los hay que invierten en distintos activos en función de la tendencia macroeconómica y los que se dedican a los futuros sobre materias primas y tipos de interés. æpermil;stos son los más rentables en los últimos 12 meses, con una rentabilidad del 27%. Los fondos bajistas han ganado un 13,76%, tanto como los que sólo tienen en cuenta la macroeconomía.

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