Estrategia

El presidente de PSA afirma que no se trasladará la producción de España a Europa del Este

El presidente del grupo automovilístico francés PSA Peugeot-Citroën, Jean-Martin Folz, aseguró que la compañía no transferirá producción desde sus plantas españolas a las nuevas fábricas que construye en la República Checa y Eslovaquia. Folz afirmó que las dos fábricas españolas del grupo, ubicadas en Vigo y Madrid, son "esenciales" para la empresa y ofrecen unos resultados "satisfactorios", al tiempo que precisó que la decisión de instalar dos nuevas plantas en Europa central responde a la necesidad de disponer de capacidad de producción "complementaria".

Así, explicó que aumentar el actual grado de utilización de la capacidad productiva de PSA, que se eleva al 117%, y mantener al mismo tiempo el mismo número de factorías entrañaría riesgos económicos y técnicos. "Por eso buscamos otras capacidades de producción y a la hora de elegir su ubicación, el factor clave es la logística: tenemos el centro de gravedad de nuestras fábricas en Francia, España y Reino Unido, pero las ventas crecen más rápidamente en Europa central y del Este", precisó.

Por otra parte, Jean-Martin Folz anunció que el grupo no llevará a cabo nuevos planes de jubilaciones anticipadas, como los desarrollados años pasados en Madrid y Vigo, ya que ni la empresa "ni la economía europea pueden soportar este tipo de medidas".

En cuanto a la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Distribución de Automóviles en Europa, que tiene por objeto la armonización de los precios, reconoció que los fabricantes encarecerán los vehículos en aquellos países con una fiscalidad más elevada, entre ellos España, aunque será un proceso que se producirá en los próximos años, y no de forma repentina.

Estrategia

En cuanto a la estrategia mundial del grupo, confirmó que los objetivos para 2006 son vender 4 millones de coches, alcanzar un margen operativo del 6% (5% en 2002) y obtener una rentabilidad sobre capitales empleados del 13,5% (12,4% en 2002). Además, espera lograr un ahorro superior a 1.000 millones de euros gracias a su estrategia industrial.

Los pilares en los que la empresa francesa basa estos objetivos son su política de plataformas, el plan de mejora de la eficacia industrial, los programas de cooperación con otros fabricantes, la diversidad tecnológica (primando el diesel y los coches híbridos sobre la pila de combustible) y el lanzamiento del 26 nuevos modelos entre 2002 y 2006.