Estudio

El aumento la presión fiscal entre 2000 y 2002 alejó a España de la mayoría de la OCDE

Tomando como base un obrero con ingresos medios casado y con dos hijos, la presión fiscal disminuyó entre 2000 y 2002 en 19 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). La bajada fue particularmente pronunciada en Holanda, donde la reducción de la carga impositiva fue del 7,8% del salario bruto, seguida de Irlanda, con un 6,2% menos y Estados Unidos, con el alivio del 3,9%. Por el contrario, se incrementó la presión para este tipo de unidad fiscal sobre todo en la República Checa, donde subió un 4,7%, Nueva Zelanda, un 2,7% más o Austria, un 1,4% arriba. España la aumentó un 1,1%.

En el caso de un obrero con ese mismo nivel de ingresos pero sin familia a su cargo, el peso de los impuestos en porcentaje de su salario disminuyó en 18 estados, se mantuvo estable en tres y creció en el resto. Las mayores rebajas fueron las de Hungría (-4,2%), Holanda (-3,4%) y Finlandia (-2%), mientras que en el extremo opuesto subió la carga fiscal sobre todo Turquía (2,2%) y Luxemburgo (2%). En España subió otro 1,1%. Para las personas que viven solas y disponen de un ingreso equivalente al de un obrero medio, la carga fiscal en la OCDE se situaba en 2002 en una horquilla que iba de un mínimo del 3,6% en México a un máximo del 43,1% en Dinamarca.

La organización destacó que los impuestos pagados por las parejas casadas con hijos y las personas solas con los mismos ingresos varían mucho de un país a otro, y en el caso de Alemania, Hungría, Islandia y Luxemburgo la diferencia de la presión fiscal supera los 20 puntos porcentuales. En el otro extremo, la diferencia entre ambos grupos era inferior a 10 puntos porcentuales en otros países: Suecia (9,4), Australia (8,9) y España (8,8).