Resultados

Red Eléctrica gana un 9,6% más por la incorporación de activos

Red Eléctrica de España (REE) ha obtenido un beneficio neto consolidado de 99,8 millones de euros en 2002, con un incremento del 9,6% respecto al año anterior, debido al aumento de los ingresos de transporte y a la incorporación de la sociedad boliviana Transportadora de Electricidad (TDE).

El volumen de negocio creció un 20,7%, hasta alcanzar los 459,9 millones, un aumento que obedece principalmente al incremento de los ingresos de transporte, tanto en el ámbito nacional como internacional, y a la realización de trabajos de ingeniería y construcción.

REE señaló ayer que esa mejora permitió la absorción de los gastos de puesta en marcha de filiales, con lo que el resultado bruto de explotación (Ebitda) ascendió a 276,4 millones, un 8,7% más que en 2001, mientras que el resultado consolidado neto de explotación (Ebit) se situó en 156,9 millones, con una subida del 6,5%.

REE 19,42 -1,77%

Adquisiciones

Las inversiones consolidadas realizadas en el ejercicio 2002 ascendieron a 1.158,7 millones de euros, lo que representa un aumento de 913,9 millones respecto al mismo periodo del año anterior. De esta cifra, 815,9 millones se dedicaron a los anticipos para la adquisición de las redes de transporte de Fenosa y Endesa, así como a la toma de participación en Redalta.

Asimismo, destinó 203,4 millones a la ampliación y mejora de la red de transporte (56% más que en 2001), 91,7 millones a la adquisición de la boliviana TDE, 39,7 millones a la actividad de telecomunicaciones y 8 millones a otras inversiones.

La deuda financiera neta se situó a 31 de diciembre de 2002 en 1.507,7 millones, lo que supone un incremento de 796,7 millones, debido principalmente a los anticipos realizados para la adquisición de las redes de transporte de Fenosa y Endesa. Red Eléctrica suscribió en diciembre de 2002 un préstamo puente de 1.560 millones por el plazo de un año para financiar la adquisición de los citados activos. La empresa prevé cancelar esta operación a lo largo de 2003 por otra estructura de financiación a medio y largo plazo.

Respecto a las telecomunicaciones, la compañía destacó la ralentización del mercado y, especialmente, de los servicios de soluciones IP (transmisión inteligente), consecuencia de la situación del sector. Esto tuvo un efecto directo en Albura: la cifra de negocio de la filial fue de 26,7 millones, un 21% más, mientras que la cartera de nuevos pedidos firmados en el cuarto trimestre del ejercicio 2002 únicamente ascendió a 13,1 millones.