Clima bélico

Blix eleva la presión y advierte a Irak de que la situación es 'muy peligrosa'

La ONU redobla la presión sobre Irak. Blix se reunió ayer en Bruselas con el responsable comunitario de Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, que secundó sus palabras. El jefe de la misión de inspectores advirtió a Irak de que la oportunidad para eludir la guerra para por acatar todas las exigencias de Naciones Unidas.

'La cooperación de Irak no es suficiente', señaló ayer el diplomático sueco. Blix aún que cree que la guerra no es inevitable, pero Bagdad debe suministrar 'evidencias creíbles' de que ha eliminado todos sus programas de armas nucleares, biológicas y químicas.

Horas después de las declaraciones de Blix, los inspectores en Irak informaban del hallazgo de 11 cabezas de misiles en 'excelente estado', capaces de almacenar armas químicas. Los expertos encontraron otra ojiva que aún debe de ser examinada.

El Gobierno de Irak se apresuró a negar que las cabezas estuvieran vinculadas a armamento prohibido. 'Están caducadas, estaban guardadas en cajas de madera, olvidadas', afirmó el Directorio Nacional de Seguimiento, Hussan Mohamed.

La ONU también exige que el régimen de Sadam Husein permita que sus científicos sean entrevistados sin la presencia de otros funcionarios del Gobierno iraquí y que esas entrevistas se puedan hacer fuera del país. 'La otra opción, como todos saben, es la que hemos visto ir tomando cuerpo en forma de un ataque armado contra Irak', advirtió con dureza Blix.

El responsable de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, reiteró ayer en Moscú el mensaje de que las advertencias son serias. 'Irak debe entender que no podemos seguir informando de que aún hay preguntas sin resolver y que no está descartada la presencia de armas de destrucción masiva. Eso no satisfará al Consejo de Seguridad', señaló el diplomático.

ElBaradei añadió que los inspectores pedirán más tiempo, unos meses, para completar su trabajo y apoyó la percepción de Blix de que el informe que ambos presentarán en la ONU en el 27 de enero no será la última palabra. El martes, el presidente de EE UU, George Bush, dijo estar 'cansado de los juegos y engaños de Irak', una muestra de que su paciencia se agota.

Listos para cooperar

El mensaje parece haber tenido efecto inmediato. El consejero presidencia del régimen iraquí, Amir al-Saadi, afirmó ayer que su país está listo para cooperar y responder a todas las dudas que tengan los inspectores.

Ante la percepción de que ha empezado la cuenta atrás en la ofensiva sobre Irak, Rusia levantó ayer la voz contra Washington. El ministro de Asuntos Exteriores, Igor Ivanov, expresó su 'preocupación' por 'la creciente presión que EE UU está ejerciendo sobre los inspectores'. Rusia ha enviado a Bagdad una delegación para lograr una solución diplomática.

Al mismo tiempo, un equipo de la petrolera privada Lukoil ha viajado a Irak para intentar recuperar un contrato para el desarrollo de un campo petrolífero, que el Gobierno de Husein suspendió el 9 de diciembre. El contrato se firmó en 1997, pero Lukoil nunca hizo ningún trabajo, a la espera de que la ONU levantase las sanciones sobre el país. Bagdad ya ha advertido que la petrolera perdió su oportunidad.

El precio del barril de brent, el indicador europeo, avanzó ayer otros 40 centavos hasta los 31,65 dólares, el precio más alto desde el otoño de 2000, cuando los altos precios provocaron una oleada de protestas en toda Europa.