Internet

Time Warner completa su dominio sobre AOL tras la dimisión de Case

Case no se irá hasta que en mayo se celebre la junta de accionistas de la empresa que ayudó a crear a partir de enero de 2000, cuando anunció la compra amistosa por 180.000 millones de dólares (una cifra similar en euros) del gigantesco conglomerado de medios, dueño de la CNN, el canal HBO y la revista Time, entre otros activos. Portavoces de la compañía aseguraban ayer que se nombrará al nuevo presidente en los próximos meses y que, mientras tanto, el consejero delegado asume el mando de una gestión que ya ha llevado en los últimos meses al tomar más protagonismo en los consejos de administración.

Con el cambio, no queda nadie de la empresa de Internet a los mandos de la compañía y los gestores de Time Warner retoman por completo el control de sus operaciones y los de la compañía que la compró.

Los rumores que anunciaban la salida de Case desde septiembre del año pasado tienen ahora distinto protagonista: el futuro mismo de la filial de Internet. Su segregación de la empresa es una de las opciones que se baraja. Otra posibilidad, más cosmética, pasa por cambiar el nombre con la caída de la denominación AOL. Con el mismo fervor que se ha ido desmintiendo la salida de Case, estas dos posibilidades se han negado desde la gran empresa de medios hasta ahora.

Pero AOL es un lastre para la acción y las cuentas del gigante mediático. Aun siendo el mayor proveedor de Internet con 39 millones de clientes y a años luz de competidores como MSN de Microsoft, la empresa se enfrenta a un mercado maduro en el de la conexión telefónica y a una mayor competencia en el de banda ancha y la alta velocidad, a los que se pasan muchos de los consumidores.

Además, la caída de la publicidad durante cuatro trimestres consecutivos ha hundido los ingresos de la empresa de Internet, que en el tercer trimestre cayeron un 6,9%, hasta quedar en 2.220 millones. La depreciación de los activos de este negocio con respecto a su valor en Bolsa obligó a la empresa a tomar el año pasado una provisión de 54.000 millones de dólares, a la que puede que se una ahora otra por valor de 10.000 millones más.

Cae la cotización

Así las cosas, y pese a que el negocio del ocio está en uno de sus mejores momentos (particularmente tras el éxito de las películas de las series de Harry Potter y El Señor de los Anillos), el precio de la acción ha caído un 56% desde que en enero de 2001 se completó la fusión.

Accionistas como Ted Turner, creador de la CNN, y algunos de los directivos no han ahorrado críticas a Case y a Levin por la operación de fusión, especialmente por la manipulación de los libros de cuentas de AOL por 190 millones para facilitarla, y la gestión de la empresa combinada. Levin dejó la compañía en diciembre de 2001. Ayer John Malone, uno de los más críticos con la labor de Case, decía que Parsons tenía una 'labor dura al frente de la empresa'.

Case, de 44 años, dijo ayer que dimitía, aunque nadie le había forzado a hacerlo, pero no se iba de la empresa. De hecho, permanecerá como consejero y copresidente del comité estratégico. Levin también permanece como asesor de AOL Time Warner, puesto por el que cobra un millón de dólares al año hasta 2005. Case, que tiene 11,5 millones de acciones de la empresa y opciones por valor de unos 400 millones más, cobrará lo mismo que un consejero externo y no se ha informado de que tenga un contrato blindado.

Este directivo, que no ha comentado aún cuáles son sus planes de futuro, concedió el domingo varias entrevistas en las que aseguraba que se iba porque no quería que el debate sobre su puesto fuese 'una distracción para la empresa'. Señaló que sólo un accionista y un directivo le habían pedido que se fuera.

Case renovó ayer -eso sí, sin fecha- su promesa, hecha cuando la fusión, de que AOL Time Warner llegaría a tener un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 11.000 millones de dólares.